Angiostrongylus vasorum es un gusano redondo (nematodo), cuyos hospedadores definitivos son perros y otros carnívoros salvajes (zorros, coyotes, lobos, tejones, etc.). Pertenece a la familia de los metastrongílidos, es decir, no es una filaria, como Dirofilaria spp., el otro, más conocido gusano del corazón de distribución mundial. Tampoco es transmitido por mosquitos ni por ningún otro insecto o artrópodo vector, sino por moluscos (caracoles, babosas).

Hembra de Angiostrongylus cantonensis. Se oberva muy bien el intestino en espiral. Imagen tomada de Wikipedia CommonsEs originario de Europa, sobre todo Francia, España, Gran Bretaña e Irlanda, pero también se le encuentra hoy en día en otros países europeos como Alemania, Dinamarca, Italia, Rusia, etc., en Canadá y los Estados Unidos, y en algunos países asiáticos y africanos. Su área de extensión está claramente aumentando. Hay reportes de hallazgos en América Latina (Brasil y Colombia) pero no está claro si se trata realmente de la misma especie.

Estudios en algunos países europeos mostraron que hasta un 7,5% de los perros investigados con síntomas pulmonares no específicos estaban infectados con este parásito. Otros estudios mostraron que hasta el 25% de los zorros de una población pueden estar infectados. Parece que la incidencia en zorros y en perros muestrs una cierta correlación, lo que sugiere que los zorros pueden constituir un reservorio de este parásito en numerosas regiones.

La enfermedad causada por las infecciones con este nematodo puede ser mortal en perros y se conoce como angiostrongilasis o angiostrongilosis.

Angiostrongylus vasorum no afecta a gatos, ni al ganado (bovinos, ovinos, caprinos, porcinos), ni a caballos, ni a aves domésticas

Los perros infestados con Angiostrongylus vasorum ¿son contagiosos para seres humanos

  • No. No hay ninguna evidencia de que estos gusanos infecten a seres humanos. Se trata de nematodos específicos de los perros.

Angiostrongylus cantonensis es una especie del mismo género que afecta a los seres humanos, sobre todo el el sudeste asiático y pacífico. Angiostrongylus costaricensis es otro parásito humano del mismo género que se da América Central y del Sur.


Localización de Angiostrongylus

Los órganos predilectos de los adultos de Angiostrongylus vasorum son las arterias pulmonares y el ventrículo derecho del corazón.


Descripción de Angiostrongylus

Larvae of Angiostrongylus vasorum. Picture from www2.vetagro-sup.fr Los adultos de Angiostrongylus vasorum son muy finos (<0,4 mm de diámetro) y alcanzan unos 2 cm de longitud. Son de color rosáceo, y las hembras tienen un aspecto similar al de Haemonchus spp ("barber pole worm" = "gusano poste de barbero"), con el intestino de color rojizo entrelazado con el útero blanquecino.

Los huevos no se excretan al esterior. Las larvas L1 sí, y no superan los 0,4 mm de longitud y 15 micras de diámetro. La cola tiene una pequeña espina dorsal y forma típicamente curvada.


Biología y ciclo vital de Angiostrongylus

Angiostrongylus vasorum tiene un ciclo de vida indirecto, con babosas (Limax, Deroceras, etc.) y caracoles terrestres (Achatina, Bradybaena, Helix, etc.) o de agua dulce (Biomphalaria, Physa, etc.) como hospedadores intermediarios. También hay posibles hospedadores opcionales de transporte (paraténicos) como ranas, lagartos, ratones, etc.

Las hembras adultas ponen huevos que llegan a los capilares pulmonares a través del flujo sanguíneo, donde eclosionan a larvas L1. Estas larvas atraviesan la pared alveolar y llegan a la luz de los alvéolos pulmonares. Por tos, estornudos o exudaciones llegan a la boca, de donde son tragadas y después excretadas con las heces. La vida del gusano en el hospedador puede durar tanto como la del hospedador.

Las larvas L1 excretadas se desarrollan a larvas infecciosas L3 en los hospedadores intermediarios (caracoles, etc.). Estos hospedadores intermediarios son presa de algún hospedador opcional (ranas, lagartos, etc.) o directamente de los perros u otros hospedadores definitivos. En éstos, las larvas L3 atraviesan la pared intestinal y continúan su desarrollo en los nódulos linfáticos de la cavidad intestinal. De allí emigran a través de la vena porta y del hígado hasta el ventrículo derecho y la arteria pulmonar donde completan el desarrollo a adultos.

El tiempo de prepatencia deAngiostrongylus vasorum varía de 1 a 2 meses.

La expulsión de larvas en las heces es intermitente. Cuando ocurre pueden detectarse hasta 280'000 larvas por gramo de excremento!


Daño, síntomas y diagnóstico de Angiostrongylus

La infección con Angiostrongylus vasorum es notablemente grave y dañina en perros. La emigración de las larvas L1 a través del tejido pulmonar puede causar neumonía intersticial, hemorragias y subsecuentes granulomas. Las infecciones crónicas pueden causar fibrosis en los lugares lesionados. Los adultos en el corazón y la arteria pulmonar pueden causar problemas de coagulación, anemias, y fallo cardíaco. También hay reportes de migraciones aberrantes de las larvas a otros órganos (ojos, cerebro, hígado, riñones, etc.), probablemente debidos a larvas que logran penetrar en el ventrículo izquierdo y de él por el sistema arterial a otros órganos.

Los síntomas son variables, tanto en el tipo como en la intensidad. Pueden darse síntomas respiratorios y cardíacos progresivos: tos crónica, dificultad respiratoria, anorexia, ahogamiento, fatiga crónica, pérdida de peso, etc. En algunos casos puede también haber hematomas cutáneos, ascitis, vómitos y síntomas nerviosos. Hay reportes de algunos casos fatales por infección aguda, sobre todo en perros jóvenes, con muerte por obstrucción de la arteria pulmonar, ruptura de la arteria femoral o por fallo cardíaco.

El diagnóstico se basa en la historia, los síntomas clínicos y la detección de larvas en las heces o el exudado pulmonar. Ahora bien, como ya dicho, la expulsión de larvas es intermitente, por lo que puede haber falsos negativos. Datos radiográficos o hematológicos no son específicos, pero pueden ser indicativos. La visualización directa de los gusanos en el corazón (como en el caso de Dirofilaria spp.) no es posible, pues son de mucho menor talla.


Prevención y control de infecciones de Angiostrongylus

La prevención no química en zonas endémicas consistiría en evitar que los perros tengan acceso a presas potencialmente infectadas, y en evitar el acceso de hospedadores salvajes (zorros, etc.) al territorio de los perros: pero esto es apenas practicable en muchos lugares, sobre todo rurales, o para perros de caza.

Algunos antihelmínticos para perros incluyen esta especie entre las indicaciones (p.ej. con emodepsida, ivermectina, milbemicina oxima, moxidectina). Pero no se sabe si el efecto es sólo curativo, o si tienen también hay un efecto preventivo mensual comparable al que muestran algunos de ellos contra Dirofilaria spp, el otro gusano del corazón.

También hay reportes de eficacia del levamisol y del fenbendazol, pero no necesariamente a las dosis habituales.

En cualquier caso debe actuarse con cautela, pues un tratamiento puede resultar «demasiado eficaz» y causar complicaciones secundarias por reacción anafiláctica debida a la rápida liberación de antígenos, con p.ej. dificultad respiratoria grave y ascitis que necesitarían un tratamiento específico.

Por ahora no hay vacunas que protejan a los perros haciéndoles inmunes a Angiostrongylus vasorum. Por ahora no hay tampoco métodos de control biológico de Angiostrongylus vasorum mediante sus enemigos naturales.

Puede interesarle el artículo en este sitio sobre plantas y remedios vegetales antihelmínticos (enlace).

Consulte a un médico veterinario para obtener informaciones y recomendaciones más precisas adaptadas a las condiciones climáticas y epidemiológicas regionales.


Resistencia de Angiostrongylus vasorum a los antiparasitarios

Por ahora no hay reportes de resistencia de Angiostrongylus vasorum a los antihelmínticos de uso habitual.

Esto significa que si un producto no procura la eficacia esperada contra estos parásitos, lo más probable es que no se debe a un problema de resistencia, sino a uso incorrecto o a que el antiparasitario empleado no es adecuado para dicho control. El uso incorrecto es la causa más frecuente del fracaso de productos antiparasitarios.

Aprenda más sobre qué es la resistencia y cómo manejarla.

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