Strongyloides es un género de gusanos redondos (nematodos) que parasitan el sistema digestivo del ganado, caballos y mascotas. En este artículo se describen las especies que afectan al ganado, aves y caballos. Las más importantes son:

Ejemplar adulto de S. papillosus. Imagen de Jürgen Berger / Max Planck Institute for Developmental Biology

  • Strongyloides papillosus: infecta a bovinos, ovinos, caprinos y otros rumiantes en todo el mundo. Abunda en regiones cálidas y húmedas.
  • Strongyloides ransomi: infecta a porcinos en todo el mundo, especialmente en regiones cálidas.
  • Strongyloides avium: parasita a las aves (gallináceas, pavos, gansos, etc.) en todo el mundo.
  • Strongyloides westeri: parasita a caballos y otros equinos en todo el mundo.

Puede interesarle el artículo en este sitio sobre Strongyloides en perros y gatos (enlace).

Las infecciones con este helminto se denominan estrongiloidiasis o estrongiloidosis.


Localización de Strongyloides

  • El órgano predilecto en mamíferos es el intestino delgado; se pueden hallar estadios inmaduros de modo transitorio en piel, sangre, pulmones, en incluso en las ubres.
  • El órgano predilecto en aves es el ciego, ocasionalmente el intestino delgado.


Descripción de Strongyloides

Los adultos son pequeños y filiformes, y no superan los 6 mm de longitud. Tienen un largo esófago característico. Sólo las hembras adultas partenogenéticas son parasitarias. Los adultos sexualmente activos viven libres en el exterior, son de menor talla y muestran una morfología ligeramente distinta de la de las hembras partenogenéticas.

Los huevos de las especies de mamíferos miden unas 25x50 micras y, cuando abandonan el hospedador a través de las heces, cada uno contiene ya una larva completamente desarrollada. Los huevos de S. avium miden unas 38x55 micras.


Biología y ciclo vital de Strongyloides

Strongyloides papillosus tiene un ciclo vital especial. En el intestino del hospedador, las hembras partenogenéticas (es decir, que producen huevos que se desarrollan sin necesidad de ser fecundados por un macho) producen huevos que empiezan a desarrollarse antes de alcanzar las heces. Fuera del hospedador estas larvas eclosionan y completan su desarrollo a larvas infectivas del estadio III en uno o dos días. Pueden sobrevivir hasta 4 meses fuera del hospedador. Estas larvas penetran en el hospedador a través de la piel, o con la hierba o el agua.

Strongyloides puede transmitirse a las crías a través de le leche materna

En bovinos, una vez en el interior, las larvas emigran a los pulmones a través de los vasos sanguíneos (larva migrans). En los pulmones atraviesan los alvéolos, al toser son propulsados a la cavidad bucal, son tragadas y finalmente alcanzan el intestino donde se introducen en la mucosa y se desarrollan a adultos, unos 9 días tras la infección. Las larvas infectivas pueden llegar a las ubres a través del flujo sanguíneo, y de allí infectar a crías en lactación. También pueden atravesar la placenta e infectar al embrión antes del parto. En ovinos, las larvas se establecen de ordinario directamente en el intestino.

Además de este ciclo partenogenético (homogónico), las hembras adultas pueden poner huevos que producen otro tipo de larvas que en el exterior se desarrollan a adultos machos o hembras (ciclo heterogónico). Los huevos fertilizados de esta población se desarrollan a larvas infectivas que ingerirá el hospedador.

El ciclo de Strongyloides ransomi de los cerdos es muy similar. Las cerdas de cría pueden estar infectadas con larvas hipobióticas establecidas en el tejido graso. La gestación y el parto estimulan la emergencia de dichas larvas que pueden infectar a los lechones a través del calostro. En sólo una semana tras el parto los lechones pueden ya expulsar huevos con las heces que se desarrollan a larvas infectivas en sólo 24 horas.

Strongyloides westeri  de caballos muestra un comportamiento similar.

Strongyloides avium muestra un siclo similar. Las aves también pueden infectarse a través de la piel.

Si no está familiarizado con la biología general de los helmintos y de los nematodos parásitos del ganado pulse aquí para consultar los artículos correspondientes en este sitio.


Daño, síntomas y diagnóstico de Strongyloides

S. papillosus perjudica sobre todo a bovinos jóvenes de 1 a 6 meses de edad. Los pulmones sufren por la infección de larvas inmaduras migratorias, que pueden a su vez causar infecciones con bacterias secundarias. En bovinos, ovinos y caprinos, las larvas dañan también la pared intestinal. Esto provoca graves inflamaciones (enteritis) y diarrea que puede ser sanguínea, pérdida de apetito, fuerte pérdida de peso e incluso la muerte de animales fuertemente infectados. También pueden darse graves dermatitis debida a las larvas que atraviesan la piel, con fuerte picor, especialmente en las patas. En bovinos, las infecciones de S. papillosus pueden causar tos, disnea, fiebre y neumonía (la fase migratoria de las larvas). Tanto en bovinos como en ovinos y caprinos puede darse también enteritis, diarrea sangrienta intermitente, anemia, pérdida de apetito y debilitación.

Los lechones son los que más riesgo corren de sufrir daños por Strongyloides ransomi.

S. ransomi puede ser especialmente dañino para lechones. Infecciones masivas producen diarrea sanguínea, anemia e incluso muertes repentinas. Durante la fase migratoria se pueden observar tos, dolor abdominal y vómitos.

Strongyloides westeri es especialmente dañino para los potros y caballos jóvenes. Infecciones masivas pueden causar debilidad, pérdida de peso y diarrea grave, a veces fatal. Las larvas migratorias en los pulmones pueden causar pérdida de sangre grave y diversas perturbaciones respiratorias. La penetración de las larvas en la piel puede dar lugar a dermatitis. Caballos adultos pueden soportar infecciones considerables sin mostrar síntomas clínicos.

S. avium es especialmente dañino para aves jóvenes. Afecta sobre todo a explotaciones tradicionales con acceso al aire libre.  Infecciones agudas graves provocan debilidad, pérdida de peso y diarrea mucosa o sangrienta.

La identificación de pequeños huevos, ya embrionados en las heces puede confirmar el diagnóstico. En heces ya no frescas pueden hallarse pequeñas larvas (de unas 600 micras de longitud). En aves pueden detectarse adultos de S. avium en muestras de raspado de la mucosa del ciego tras necropsia.


Prevención y control no químicos de infecciones de Strongyloides

Este helminto, que es muy común y se multiplica muy rápidamente en regiones cálidas, afecta sobre todo a animales jóvenes (en bovinos hasta los 6 meses). Por ello, las medidas preventivas deben apuntar a protegerles especialmente. No hay que olvidar que la infección ocurre a través de la piel pero en el ganado también por el calostro de la madre. Además, también pueden darse infecciones prenatales, pues las larvas son capaces de atravesar la placenta materna y alcanzar al embrión. Por lo tanto, el ganado preñado y en lactación también necesita protección.

Entre las medidas específicas posibles se incluyen la limpieza y desinfección de los establos y boxes del ganado joven, y mantenerlo en ambiente seco y limpio para evitar la infección a través de la piel. También es importante evitar la excesiva humedad de los pastos, pues favorece la infección a través de la piel.

Por ahora no hay vacunas que protejan al ganado, caballos o mascotas haciéndoles inmunes a estos helmintos. Por ahora no hay tampoco métodos de control biológico de estos helmintos mediante sus enemigos naturales.

Consulte los artículos sobre las medidas de prevención de infecciones con helmintos en este sitio (pulse aquí).

Puede interesarle el artículo en este sitio sobre plantas y remedios vegetales antihelmínticos (enlace).


Control químico de infecciones de Strongyloides

Varios benzimidazoles (p.ej. albendazol, fenbendazol, oxfendazol, febantel) son eficaces contra adultos y larvas de Strongyloides. Otros productos como levamisol y mebendazol no ofrecen un control suficiente de los estadios inmaduros.

El levamisol y el pirantel controlan sólo a los adultos.

La mayoría de los endectocidasabamectina, doramectina, ivermectina, moxidectina, etc.– son eficaces contra los adultos de Strongyloides así como contra las larvas migratorias e inhibidas.

Estos antihelmínticos están disponibles en varios tipos de formulaciones orales, inyectables y como aditivos o premezclas. Para saber más sobre sus ventajas e inconvenientes consulte los artículos específicos en este sitio: suspensiones o soluciones para la administración oral o intrarruminal (enlace), inyectables (enlace) o aditivos y premezclas (enlace).

En el Menú de MARCAS comerciales (Vademécum) (enlace) de este sitio puede encontrar información sobre numerosos antiparasitarios comercialesen la mayoría de países de América Latina y España, en concreto sobre:

Consulte a un veterinario o a los servicios zoosanitarios de su región para obtener informaciones y recomendaciones más precisas adaptadas a las condiciones climáticas y ecológicas regionales.

Consulte también los artículos sobre el uso correcto de productos antihelmínticos en este sitio (pulse aquí).


Resistencia de Strongyloides spp a los antiparasitarios

Hay algunos reportes de resistencia de Strongyloidesbenzimidazoles y a la ivermectina en ovinos (Costa Rica). Pero no parece ser aún un fenómeno tan extendido como la resistencia de otros nematodos (Haemonchus, Ostertagia, Trichostrongylus, etc.).

Esto significa que si un producto no procura la eficacia esperada contra estos parásitos, lo más probable es que no se debe a un problema de resistencia, sino a uso incorrecto o a que el antiparasitario empleado no es adecuado para dicho control. El uso incorrecto es la causa más frecuente del fracaso de productos antiparasitarios.

Aprenda más sobre qué es la resistencia y cómo manejarla.

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