Please enable / Bitte aktiviere JavaScript!
Veuillez activer / Por favor activa el Javascript![ ? ]

Toxocara vitulorum (o Neoascaris vitulorum) es un gusano redondo (nematodo), parásito gastrointestinal específico de bovinos (B. taurus y B. indicus, búfalos, bisontes, etc.).

Se da en todo el mundo, incluida Europa, pero es más bundante en regiones de clima húmedo tropical y subtropical de África, Asia y América. En zonas endémicas con pocas medidas de control hasta el 100% de los bovinos de una propiedad pueden estar infectados. Los búfalos parecen ser especialmente susceptibles a este parásito. 

Esta parásito no afecta a perros, gatos, caballos, aves ni a seres humanos.

Otras especies del género Toxocara son parásitos frecuentes de perros (Toxocara canis, enlace) y gatos (Toxocara cati, enlace).

La enfermedad causada por las infecciones con este nematodo gastrointestinal se conoce como toxocariasis o toxocariosis.


Localización de Toxocara vitulorum

El órgano predilecto es el intestino delgado, pero las larvas migratorios pueden hallarse en la cavidad intestinal y en numerosos órganos (pulmones, tráquea, esófago, hígado, riñones, etc.).


Adultos de Toxocara vitulorum hallados en el intestino tras el sacrificio. © J. Kaufmann / Birkhäuser VerlagDescripción de Toxocara vitulorum

Con sus hasta 40 cm de longitud y 7 mm de espesor, los adultos de T. vitulorum son los gusanos intestinales más grandes del ganado bovino. Su fina cutícula les da un aspecto blando y cremoso. Se dan casi exclusivamente en bovinos jóvenes. Los huevos miden unas 70 x 80 micras, contienen una sola célula y la membrana es gruesa con numerosas hendiduras.


Biología y ciclo vital de Toxocara vitulorum

T. vitulorum tiene un ciclo de vida directo. Tras la excreción de los huevos en las heces, las larvas se desarrollan al estadio II dentro de los huevos en unos 15 días. Estos huevos son infectivos y contaminan los pastos. Pueden sobrevivir durante meses, pero son sensibles a la luz solar.

Huevo de Toxocara vitulorum. © J. Kaufmann / Birkhäuser Verlag.

Tras ser ingeridas por el hospedador final, las larvas eclosionan en el intestino, atraviesan la pared intestinal, emigran a numerosos órganos (hígado, riñones, pulmones, etc.) y finalmente llegan al intestino delgado, donde completan su desarrollo y se reproducen. Algunas larvas llegan a las glándulas mamarias donde permanecen inhibidas hasta el final del embarazo. Tras el parto, estas larvas pueden ser trasmitidas a la cría mediante el calostro o la leche de las tres primeras semanas. Estas larvas van directamente al intestino delgado donde completan su desarrollo en unas 3 semanas tras el parto.

Las larvas de T. vitulorum pueden también infectar a los fetos aún no nacidos a través de la placenta. La transmisión prenatal y a través de la leche se consideran como las vías de infección más comunes de los terneros.

Si no está familiarizado con la biología general de los helmintos y de los nematodos parásitos del ganado pulse aquí para consultar los artículos correspondientes en este sitio.


Daño, síntomas y diagnóstico de Toxocara vitulorum

T. vitulorum puede ser muy dañino para el ganado en lactación, especialmente en regiones cálidas y tropicales. Las larvas migratorias pueden dañar numerosos órganos, especialmente los pulmones, donde pueden provocar infecciones con bacterias secundarias. Loas adultos establecidos en el intestino consumen parte del alimento y pueden provocar inapetencia, pérdida de peso e incluso muertes en caso de infecciones masivas. Debido a su gran talla, los adultos pueden obturar y perforar el intestino.

Los estadios intestinales pueden causar diarrea pútrida, cólicos, enteritis, pérdida de peso, atrofia e incluso muerte. Los daños a los pulmones debidos a las larvas pueden también resultar en neumonía. Los huevos típicos aparecen en las heces de las crías unas 5 semanas tras el parto. A veces también se encuentran individuos adultos translúcidos en las heces. Típico de los terneros infectados es también un aliento con olor a acetona o ácido butírico.

El diagnóstico se confirma por examen de las heces para detectar los huevos típicos.


Prevención y control no químicos de infecciones de Toxocara vitulorum

La transmisión prenatal y a través de la leche es muy común en Toxocara vitulorum. Imagen tomada de www.rwpfister-boezen.chSon los terneros los más expuestos a las infecciones por este helminto y la infección más frecuente es la prenatal o a través del calostro. Por lo tanto, lo esencial es evitar que se infecten las hembras preñadas y que transmitan la infección a los terneros. El manejo de los pastos debe asegurar que los que usan estos animales estén limpios de gusanos. En propiedades con un historial de infecciones de Toxocara hay que considerar aplicar medidas higiénicas (limpieza, desinfección) a los boxes de los terneros.

Por tratarse de una especie específica de los bovinos, se puede considerar el pastoreo alterno durante varios meses, p.ej. con caballos u ovinos. Como este gusano no se desarrolla en ese ganado, disminuirá la carga de larvas infectivas en los pastos. Ahora bien, esto puede estar contraindicado si la propiedad está infectada con otros gusanos gastrointestinales comunes a bovinos y ovinos.

Consulte los artículos sobre las medidas de prevención de infecciones con helmintos en este sitio(pulse aquí).

Puede interesarle el artículo en este sitio sobre plantas y remedios vegetales antihelmínticos (enlace).


Control químico de infecciones de Toxocara vitulorum

El mayor daño lo causan las larvas migratorias que invaden diversos órganos, especialmente los pulmones. Las larvas son también responsables de las infecciones prenatales y durante la lactancia. Por ello, es esencial que los productos empleados contra este helminto sean eficaces contra las larvas.

Varios benzimidazoles (p.ej. albendazol y fenbendazol), el levamisol asi como la piperazina y el pirantel controlan este tipo de infecciones, pero no necesariamente las larvas. La mayoría de los endectocidasabamectina, doramectina, ivermectina, moxidectina, etc.– son eficaces contra los adultos y contra las larvas en migración.

Estos antihelmínticos están disponibles en varios tipos de formulaciones orales e inyectables. Para saber más sobre sus ventajas e inconvenientes consulte los artículos específicos en este sitio: suspensiones o soluciones para la administración oral o intrarruminal (enlace) o de inyectables (enlace).

Por ahora no hay vacunas que protejan a los animales domésticos haciéndolos inmunes a Toxocara vitulorum. Por ahora no hay tampoco métodos de control biológico de Toxocara vitulorum mediante sus enemigos naturales.

En el Menú de MARCAS comerciales (Vademécum) (enlace) de este sitio puede encontrar información sobre numerosos antiparasitarios comercialesen la mayoría de países de América Latina y España, en concreto sobre:

Consulte a un veterinario o a los servicios zoosanitarios de su región para obtener informaciones y recomendaciones más precisas adaptadas a las condiciones climáticas y ecológicas regionales.

Consulte los artículos sobre el uso correcto de productos antihelmínticos en este sitio (pulse aquí).


Resistencia de Toxocara vitulorum a los antiparasitarios

Por ahora no hay reportes de resistencia de Toxocara vitulorum a los antihelmínticos de uso habitual.

Esto significa que si un producto no procura la eficacia esperada contra estos parásitos, lo más probable es que no se deba a un problema de resistencia, sino a uso incorrecto o a que el antiparasitario empleado no es adecuado para dicho control. El uso incorrecto es la causa más frecuente del fracaso de productos antiparasitarios.

Aprenda más sobre qué es la resistencia y cómo manejarla.

Otros artículos en este sitio

GoogleBúsqueda personalizada