Cysticercus bovis es el estadio inmaduro (cistocercoide, metacestodo) de Taenia saginata, la solitaria humana, que tiene a bovinos, búfalos, llamas y otros rumiantes salvajes como hospedadores intermediarios.

Quistes calcificados de Cysticercus bovis en tejido muscular. © J. Kaufmann / Birkhäuser VerlagTaenia saginata es muy común en todo el mundo y por ello Cysticercus bovis es también bastante frecuente, sobre todo en regiones rurales o poco desarrolladas con instalaciones sanitarias insuficientes.

La enfermedad causada por los cisticercos de ésta y otras especies se conoce como cisticercosis.

Cysticercus bovis no afecta a ovinos, caprinos, porcinos, caballos, perros, gatos ni aves domésticas.

Los animales infestados con Cysticercus bovis ¿son contagiosos para seres humanos

  • SÍ. Los seres humanos pueden infectarse con Taenia saginata al consumir carne u otros óganos de animales contaminados con Cysticercus bovis. El simple contacto con animales contaminados, sus heces u otros fluidos corporales no es contagioso.

Localización de Cysticercus bovis

Los cisticercos de T. saginata infectan los músculos de los bovinos en todo el cuerpo. Los gusanos adultos viven en el intestino delgado del hombre.


Descripción de Cysticercus bovis

En el ganado bovino, los cisticercos aparecen como quistes de color blanquecino y de forma redondeada, repletos de líquido. Los cisticercos completamente desarrollados miden de 6 a 8 mm y contienen un protoescólex. Son responsables de que la carne esté salpicada de granos.


Biología y ciclo vital de Cysticercus bovis

Como todos los cestodos, Taenia saginata tiene un ciclo de vida indirecto con los bovinos como hospedadores intermediarios. El ganado atrapa los proglotis o huevos de T. Saginata expulsados con las heces humanas al pastar o a través de alimento contaminado.

La contaminación de los pastos con huevos puede ocurrir directamente (p.ej. por defecación de los trabajadores en los establos), pero también indirectamente, p.ej. a través de aguas fecales contaminada con excrementos humanos utilizadas para la irrigación o abono de los campos. Los huevos permanecen infectivos durante seis y más meses.

Una vez ingeridos por el ganado, las larvas eclosionan en el intestino, atraviesan la pared intestinal, llegan al flujo sanguíneo y éste las transporta a los músculos donde completan su desarrollo a cisticercos en 10 a 12 semanas. En los músculos del bovino, los cisticercos pueden ser infectivos durante más de un año. Después suelen calcificarse.

Los seres humanos se infectan al consumir carne contaminada con cisticercos insuficientemente cocinada. En pocas semanas se desarrollan a adultos en el intestino humano.

Si no está familiarizado con la biología general de los cestodos pulse aquí.


Daños, síntomas y diagnóstico de Cysticercus bovis

Cysticercus bovis no es patógeno para los bovinos. Su importancia se debe a la necesidad de condenar toda la canal infectada tras el control sanitario en matadero. Esto es necesario para evitar la contaminación humana al consumir la carne contaminada incorrectamente cocinada.

Los bovinos infectados no muestran ningún síntoma clínico salvo que algún órgano vital (p.ej. el corazón) esté masivamente infectado. Las infecciones de Taenia saginata en el hombre causan diarrea y pérdida de apetito, pero a menudo no provocan síntomas.


Prevención y control no químicos de infecciones de Cysticercus bovis

A pesar de que este cestodo no daña al ganado, es importante prevenir su infección para evitar la transmisión a los seres humanos y el decomiso de las canales infectadas tras el sacrificio.

La mejor prevención consiste en evitar que el ganado entre en contacto con excrementos humanos. Este contacto puede ocurrir a través del agua de beber, el pienso o la cama directamente contaminadas por trabajadores infectados o por contacto con aguas fecales. También puede ocurrir indirectamente si el estiércol para abonar los pastos está mezclado o contaminado con excrementos humanos, si se irrigan los pastos con aguas fecales, etc.

Hay que considerar que los huevos infectivos pueden sobrevivir algunos de los procesos de tratado del heno y del pienso (pelletización, fermentación, ensilado, etc.).

Por ahora no hay vacunas que protejan a los animales domésticos haciéndolos inmunes a este parásito. Por ahora no hay tampoco métodos de control biológico de este parásito mediante sus enemigos naturales.


Control químico de infecciones de Cysticercus bovis

No se recomienda el uso de antihelmínticos para controlar este helminto en el ganado. Se han obtenido buenos resultados con praziquantel, un cestodicida de uso frecuente en mascotas pero que no está aprobado para uso en bovinos en la mayoría de países.

Consulte a un veterinario o a los servicios zoosanitarios de su región para obtener informaciones y recomendaciones más precisas adaptadas a las condiciones climáticas y ecológicas regionales.


Resistencia de Cysticercus bovis a los antiparasitarios

Por ahora no hay reportes de resistencia de Cysticercus bovis a los antihelmínticos de uso habitual.

Esto significa que si un producto no procura la eficacia esperada contra estos parásitos, lo más probable es que no se debe a un problema de resistencia, sino a uso incorrecto o a que el antiparasitario empleado no es adecuado para dicho control. El uso incorrecto es la causa más frecuente del fracaso de productos antiparasitarios.

Aprenda más sobre qué es la resistencia y cómo manejarla.

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