Strongylus spp es un género de gusanos redondos (nematodos) que infecta caballos y otros equinos (asnos, mulas, zebras, etc.). También se le conoce como Grandes estróngílidos (o estróngilos). Son sin duda los parásitos más dañinos para los caballos.

Cabeza de Strongylus vulgaris con cápsula bucal. Imagen tomada de wikipedia.commons

Hay 3 especies principales:

  • Strongylus vulgaris, la de menor talla pero la más dañina de las 3 especies.
  • Strongylus edentatus
  • Strongylus equinus

Se dan en todo el mundo. En función de la región y el clima, hasta el 90% de los caballos pueden estar infectados con estos gusanos. El número de gusanos en un caballo varía mucho.

En las últimas décadas, el uso intenso de antihelmínticos muy eficaces ha reducido la prevalencia de Strongylus spp en numerosos lugares, mientras que ha aumentado la de los Pequeños estróngilos (ciatostómidos). La razón es que de estos últimos han desarrollado resistencia a numerosos antihelmínticos, mientras que no se ha reportado aún resistencia en Strongylus spp.

Estos gusanos no afectan a bovinos, ovinos, caprinos, aves, perros o gatos.

La enfermedad causada por Strongylus spp se denomina estrongilosis o strongylosis

Los caballos infestados con Strongylus spp ¿son contagiosos para seres humanos

  • No. No hay ninguna evidencia de que estos gusanos infecten a seres humanos. Se trata de nematodos específicos de los equinos.


Localización de Strongylus spp

El órgano predilecto de los adultos de Strongylus spp es el intestino grueso (ciego, colon). Se pueden encontrar larvas migratorias en numerosos órganos, según la especie y el estado de desarrollo: vasos sanguíneos, pulmones, tráquea, bronquios, hígado, páncreas, etc.


Descripción de Strongylus spp

Los gusanos de este género son de color rojizo por la sangre ingerida, pues son hematófagos. Strongylus vulgaris alcanza unos 25 mm de largo, Strongylus edentatus hasta 40 mm y Strongylus equinus hasta 50 mm. Las hembras son más largas que los machos.

Huevo de Strongylus spp. Imagen tomada de http://loudoun.nvcc.edu

Como en otros nematodos, el cuerpo está cubierto de una cutícula flexible pero bastante resistente. En este género la cutícula muestra una estriación circular característica. Los gusanos tienen un tubo digestivo con dos aberturas, la boca y el ano. Todas las especies del género tienen una cápsula bucal característica, bien formada y casi esférica, dotada de dientes basales para cortar los tejidos del hospedador: cortan e ingieren pequeños trozos del tejido del órgano en el que se encuentran, además de ingerir la sangre que en las hemorragias que producen. 

También tienen un sistema nervioso pero carecen de órganos excretores y de sistema circulatorio, es decir, no tienen ni corazón ni vasos sanguíneos.

Los ovarios de las hembras son grandes y se abren al exterior por una abertura llamada vulva. Los machos tienen una bolsa copulatriz con dos espículas para fijarse a la hembra durante la cópula.

Los huevos son ovoides, bastante pequeños (~45 x ~80 micras), con una membrana fina, y suelen contener un embrión en fase de mórula de 16 células.


Ciclo vital de Strongylus spp

Los gusanos del género Strongylus tienen un ciclo vital directo, es decir, no intervienen hospedadores intermediarios. Las hembras adultas ponen huevos en el intestino grueso que se evacúan al exterior por las heces. Una sola hembra puede producir unos 5'000 huevos al día durante varios meses, con máximos durante los meses de verano en regiones de clima moderado. Una vez fuera del hospedador, las larvas emergen de los huevos en unos pocos días y completan el desarrollo a larvas L3 infectivas en 2-4 días en condiciones óptimas, 3-4 semanas en condiciones peores, según la humedad y la temperatura. Los huevos no eclosionan a temperaturas <8°C y >38°C. La supervivencia de estas larvas en el entorno depende mucho de la humedad: con clima húmedo y temperatura moderada pueden sobrevivir de 4 a 6 semanas en el suelo. La mortalidad es grande con tiempo seco.

Las larvas L3 muestran gran actividad en la humedad del suelo y pueden nadar hacia arriba en la película acuosa que cubre la hierba con el rocío o tras las lluvias. Este comportamiento favorece la infección de los caballos en tiempo lluvioso así como al amanecer y al anochecer. Con clima seco o insolación fuerte las larvas permanecen en la masa fecal o nadan hacia abajo en el suelo (fototaxia negativa). En la heces producidas en otoño el desarrollo de los huevos suele interrumpirse, y sólo cerca del 5% de tales huevos sobrevive el invierno para dar lugar a larvas infectivas la primavera siguiente. La supervivencia depende sobre todo de la temperatura: cuanto más frío el invierno, menor la supervivencia.

La infección de potros en primavera se debe sobre todo a la ingestión de huevos expulsados por sus madres, que contaminan los pastos que comparten. Se sabe que la expulsión de huevos por las yeguas aumenta en primavera e inicios del verano. Estas yeguas ya estaban infectadas durante el año anterior y los gusanos que ahora desovan en su interior han pasado el invierno en sus tejidos.

Los potros y los caballos adultos también pueden infectarse al interior de establos y cuadras a través de heno fresco o seco. El heno secado sobre el suelo no suele tener larvas infectivas, pero estas pueden sobrevivir durante semanas en heno secado en caballetes. La infección en interiores es también posible por lamido de partes u objetos húmedos que pueden estar contaminados por larvas infectivas, capaces de nadar hacia arriba en la película acuosa que cubre tales objetos.

Tras la ingestión de las larvas L3 infectivas con pienso o agua contaminada, el ciclo vital subsiguientes es propio de cada especie.

  • Strongylus vulgaris. Tras ser ingeridas, las larvas L3 llegan al intestino delgado y penetran en la pared intestinal del ciego y del colon ventral. Ahí mudan a larvas L4. Unos 7 días tras la ingestión penetran en los pequeños capilares de la pared intestinal. Una vez en el flujo sanguíneo emigran contra el flujo sanguíneo durante unas 2 semanas hasta alcanzar la arteria mesentérica craneal. Allí permanecen durante unos 4 meses y completan la última muda a pre-adultos. Estos pre-adultos emigran de regreso al intestino a través de vasos sanguíneos, atraviesan la pared intestinal, completan el desarrollo a gusanos adultos en la luz del intestino grueso, sobre todo colon y ciego. Tras la copula las hembras comienzan a poner huevos que se evacuan con las haces. En total unos 6 a 11 meses de periodo de prepatencia entre la infección y los primeros huevos expulsados, lo que sugiere no más de una generación cada año. 
  • Strongylus edentatus. Una vez ingeridas, las larvas L3 llegan también al intestino delgado y penetran en la pared intestinal del ciego y del colon ventral. También emigran, pero en vez de llegar a la arteria mesentérica craneal, llegan al hígado por la vena porta. Ahí permanecen unos 2 meses, mudan a larvas L4 y causan la formación de nódulos. Seguidamente emigran al peritoneo donde también producen nódulos. De ahí continúan la migración hacia el intestino grueso, donde completan la última muda y también dan lugar a la formación de nódulos. Estos nódulos acaban por reventar y los adultos alcanzan la luz del intestino donde, tras la cópula, las hembras empiezan a desovar, casi un año tras la ingestión de las larvas infectivas. El periodo de prepatencia es pues de 40 a 50 semanas, lo que sugiere no más de una generación cada año. Ocasionalmente las larvas migratorias no se quedan en el hígado y pueden llegar hasta la cavidad pleural e incluso los testículos del hospedador.
  • Strongylus equinus. Tras la ingestión, las larvas L3 llegan al intestino delgado, se introducen en la submucosa de su pared, forman nódulos y mudan al estadio L4, en unos 11 días tras la ingestión. Algunas larvas emigran dentro de la submucosa durante unos 4 meses. El resto atraviesa la serosa y penetra en la cavidad peritoneal. Allí perecen o penetran en el hígado donde emigran en sus tejidos durante unas 7 semanas sin formar nódulos. Del hígado pueden trasladarse al páncreas o a otros órganos abdominales, mudan a adultos tras unos 5 meses y emigran de regreso al intestino grueso. Allí maduran a adultos y, tras la cópula, las hembras empiezan a desovar, unos 8 a 10 meses tras la ingestión de los huevos. El periodo de prepatencia es pues de 35 a 40 semanas, lo que sugiere no más de una generación cada año.

Si no está familiarizado con la biología general de los helmintos y de los nematodos parásitos del ganado pulse aquí para consultar los artículos correspondientes en este sitio.


Daño, síntomas y diagnóstico de Strongylus spp

Strongylus spp son los gusanos más dañinos de los caballos, sobre todo Strongylus vulgaris, cuyas larvas dañan sustancialmente la arteria mesentérica craneal y sus ramificaciones. Pueden afectar tanto a caballos jóvenes como adultos, pero son los jóvenes los que corren el riesgo de sufrir mayor daño, no pocas veces fatal.

Tanto los adultos como las larvas son patógenos. El daño que sufre el intestino puede causar diarrea y deshidratación, cólico, fiebre, hinchazones, anemia, pérdida de apetito (anorexia), depresión y pérdida de peso. En casos graves puede darse enteritis gangrenosa, estasis intestinal (es decir interrupción del flujo y retención del contenido intestinal), infarto y ruptura intestinal, a menudo con desarrollo fatal.

Las larvas en los vasos sanguíneos dañan su pared, lo que puede causar arteritis verminosa. La pared dañada pierde sangre (hemorragia) que favorece la formación de coágulos. Algunos se desprenden y el flujo sanguíneo los transporta a otros lugares donde pueden obstruir el flujo (trombosis), Si esto afecta a las patas, puede darse debilitamiento progresivo y cojera o parálisis (de uno o los dos lados) durante el ejercicio, a veces junto con temblores y sudoración. Los síntomas suelen desaparecer con el descanso. En casos graves puede darse atrofia de los músculos de las patas traseras, así como oclusión de la aorta distal, con parálisis aguda y postración. Eso es muy doloroso para los animales que sufren de ansiedad y estado de shock. También pueden darse aneurismas, es decir dilataciones locales de la pared de un vaso sanguíneo que se hinchan como un globo. Tales aneurismas pueden reventar de improviso con muerte en cuestión de minutos si afectan a vasos sanguíneos principales.

Los adultos de Strongylus edentatus y Strongylus equinus pueden dañar gravemente el intestino grueso de caballos afectados. No obstante, sus larvas migratorias sólo rara vez dañan gravemente los vasos sanguíneos y otros órganos, aunque pueden dañar el hígado y causar peritonitis. En cambio, las larvas de Strongylus vulgaris son altamente patógenas para los caballos, con frecuente desarrollo fatal, más dañinas que los gusanos adultos en el intestino grueso.

Caballos adultos expuestos regularmente a infecciones de Strongylus spp desarrollan inmunidad a estos gusanos y pueden soportar infecciones considerables sin apenas mostrar síntomas clínicos. Pero siguen infectados y continuarán evacuando huevos que contaminan los pastos. Esto es especialmente importante para la transmisión de gusanos a los jóvenes potros a través de las larvas evacuadas por las yeguas madres en los predios compartidos.

El diagnóstico se basa en la detección de huevos característicos en las heces. Sin embargo, es extremadamente difícil distinguir las tres especies. Esto requiere coprocultura para aislar las larvas, que es bastante laborioso. La investigación para desarrollar kits de diagnóstico preciso y de fácil uso no ha producido aún un tal kit comercial.


Prevención y control de infecciones de Parascaris equorum

Prevención y control no químicos

Una medida importante para reducir el riesgo de infección de los caballos es evitar la sobrecarga de los pastos. Pues si muchos animales comparten los mismos pastos, es más probable que coman hierba contaminada con excrementos, lo que aumenta el riesgo de que ingieran larvas. A ser posible, cada animal debería disponer de 0,8 a 1,2 hectáreas.

Debe evitarse la excesiva humedad en los pastos, si necesario mediante un drenaje adecuado. Cuanto más secos los pastos, menor es la supervivencia de las larvas infectivas y tanto menor el riesgo de infección de los caballos. También ha de considerarse la eliminación frecuente del estiércol. Y es mejor no abonar los pastos con estiércol fresco.

También hay que asegurar la limpieza regular de los bebederos, así como evitar que los caballos pasten cerca de dichos bebederos, pues al estar húmedos y ser visitados frecuentemente por los caballos, es muy probable que estén altamente contaminados con larvas infectivas. 

La higiene es crucial para prevenir las infecciones al interior en establos, cuadras, galpones, etc. Deben limpiarse regularmente, hay que sacar el estiércol a diario y la cama debe cambiarse con frecuencia. Hay que reducir la humedad y mantener todo lo más seco posible, p.ej. facilitando una ventilación eficaz.

Puede considerarse el pastoreo alterno con ganado (bovino, ovino) que no se infecta con Strongylus spp, ni por tanto lo transmite. Pero el ganado puede estar infectado con otros helmintos que también afectan a los caballos (p.ej. Trichostrongylus axei).

Hay que examinar los caballos que se incorporen a una propiedad (examen de muestras fecales) para ver si están infectados, o en todo caso someterlos a tratamiento antihelmíntico ANTES de que se les permita compartir los pastos e instalaciones con el resto de los caballos. En caso de duda debe considerarse la cuarentena.

Para consultar otras medidas preventivas contra nematodos gastrointestinales pulse aquí.

Por ahora no hay vacunas que protejan a los caballos haciéndoles inmunes a Strongylus spp. 

Por ahora no hay métodos de control biológico de Strongylus spp. mediante sus enemigos naturales.

Pulse aquí si está interesado en plantas medicinales para controlar los parásitos internos del ganado, caballos y mascotas.

Prevención y control químicos

Hay numerosos antihelmínticos de amplio espectro eficaces contra los adultos y las larvas de Strongylus spp en el intestino, p.ej. benzimidazoles (febantel, fenbendazol, mebendazol, oxfendazol, etc.) y endectocidas (lactonas macrocíclicas; sobre todo ivermectina y moxidectina). Pero no todos son eficaces contra las larvas migratorias en los tejidos extraintestinales. Lea atentamente la etiqueta del producto para aclararlo. La mayoría de estos antiparasitarios son también eficaces contra otros gusanos parásitos de los caballos que suelen darse junto con Strongylus spp.

Otros antihelmínticos de espectro estrecho de acción como las tetrahidropirimidinas (pirantel, morantel) son eficaces contra los adultos de Strongylus spp, pero no controlan los estadios inmaduros u otras especies de gusanos parásitos que pueden darse al mismo tiempo que Strongylus spp.

Numerosos antiparasitarios comerciales contienen mezclas de dos o más sustancias activas de clases químicas diferentes. Apuntan a controlar al mismo tiempo nematodos y cestodos (tenias), o a aumentar la probabilidad de que al menos una sustancia activa sea eficaz contra los gusanos ya resistentes a la otra, o para retrasar la aparición de resistencia en poblaciones de gusanos aún susceptibles.

En muchos países, la mayoría de los antihelmínticos equinos están disponibles sólo para administración oral (pastas, geles, suspensiones, aditivos, etc.). Muy pocos de los inyectables tan utilizados en ganado están también autorizados para caballos. Muchos propietarios de caballos se quejan de los elevados precios de las formulaciones equinas de ivermectina (pasta, gel) comparadas con los inyectables del mismo compuesto para bovinos y otro ganado, que no suelen estar autorizadas para caballos, y se preguntan el porqué. La razón por la que estos inyectables no suelen estar autorizados para caballos es que poco después de su introducción, hace ya más de 30 años, se vio que los caballos desarrollaban a menudo infecciones graves de clostridios en el lugar de la inyección (debida a la contaminación de las agujas, no a la ivermectina) y otros efectos secundarios que no se daban en bovinos u ovinos. Además, el comportamiento farmacocinético de la ivermectina en caballos es diferente que en rumiantes. Es por ello por lo que se desarrollaron las formulaciones orales (pastas, geles) que no muestran esos efectos secundarios, pero que son mucho más costosas, a menudo por razones comerciales.

La mayoría de los antihelmínticos con benzimidazoles (febantel, fenbendazol, mebendazol, oxfendazol, etc.), tetrahidropirimidinas (pirantel, morantel) y otros antihelmínticos clásicos matan los gusanos tras la administración y se metabolizan o excretan en cuestión de horas o pocos días. Esto significa que tienen sólo un corto efecto residual. Como consecuencia desparasitan los animales tratados, pero no los protegen contra nuevas infecciones. Para asegurar que los animales estén libres de gusanos hay que desparasitarlos periódicamente, en función de las condiciones epidemiológicas y climáticas locales. Los endectocidas (lactonas macrocíclicas; sobre todo ivermectina y moxidectina) son una excepción porque se almacenan temporalmente en la grasa corporal del hospedador de la que se liberan progresivamente. Por ello aseguran varias semanas de protección contra las reinfestaciones, en función de la dosis, la formulación y el parásito concreto. Por regla general, la moxidectina logra periodos de protección (medida como la supresión de expulsión de huevos) más largos (hasta ~12 semanas) que la mayoría de las formulaciones de ivermectina (hasta ~8 semanas).

Se recomiendan programas de tratamientos estratégicos que apuntan a reducir la contaminación de los pastos con larvas infectivas. Se basan en las condiciones climáticas y ecológicas locales, en las prácticas de manejo de cada propiedad y en los productos disponibles en cada país. Consulte a un médico veterinario para obtener informaciones y recomendaciones más precisas adaptadas a las condiciones climáticas y epidemiológicas regionales.


Resistencia de Strongylus spp a los antiparasitarios

Por ahora no hay reportes de resistencia de Strongylus spp a los antihelmínticos de uso habitual.

Esto significa que si un producto no procura la eficacia esperada contra estos parásitos, lo más probable es que no se debe a un problema de resistencia, sino a uso incorrecto o a que el antiparasitario empleado no es adecuado para dicho control. El uso incorrecto es la causa más frecuente del fracaso de productos antiparasitarios.

Pero muy a menudo, Strongylus spp infecta caballos al mismo tiempo que los Pequeños estróngilos (ciatostómidos), en infecciones mixtas. Estos sí que han desarrollado resistencia fuerte y frecuente a numerosos antihelmínticos en muchos lugares.

Aprenda más sobre qué es la resistencia y cómo manejarla.

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