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Los ciatostómidos o Pequeños estrongílidos (o estróngilos) son un grupo de gusanos redondos (nematodos) que afecta a caballos y otros equinos (asnos, mulas, zebras, etc.)Son de los parásitos más dañinos para los caballos.

Ciatostómidos adultos en heces de caballo. Imagen tomada de httpp://www.vetsonline.com

Hay unas 50 especies diferentes en todo el mundo, pero no todas se dan en todos los lugares, y la prevalencia de cada especie difiere de unas regiones a otras. Se dan siempre en infecciones mixtas que a menudo incluyen también Strongylus spp, los Grandes estrongílidos. Los géneros más importantes son:

  • Caballonema spp.
  • Coronocyclus spp.
  • Craterostomum spp.
  • Cyathostomum (=Trichonema) spp.
  • Cylicocyclus spp.
  • Cylicostephanus (=Trichonema) spp.
  • Cylicodontophorus spp
  • Gyalocephalus spp.
  • Oesophagodontus spp.
  • Parapoteriostomum spp.
  • Petrovinema spp.
  • Poteriostomum spp.
  • Tridontophorus spp.

Abundantes estudios en numerosos países reportan que entre el 70% y el 100% de los caballos investigados están infectados con estos vermes. En Europa predominan Cyathostomum catinatum, Cylicostephanus longibursatus y Cylicocyclus nassatus . Otras especies bastante comunes son Cyathostomum insigne, Cylicostephanus minutus y Cylicostephanus calicatus. El número de gusanos que infectan un animal varía muchísimo: puede haber millares de larvas inmaduras en un solo animal.

En las últimas décadas, tras años de uso intenso de antihelmínticos muy eficaces, ha surgido resistencia de los ciatostómidos a los antihelmínticos principales en muchos lugares. Esto ha hecho que sean éstos los más abundantes, dañinos y difíciles de controlar, en vez de los Grandes estrongílidos (Strongylus spp), que no han desarrollado resistencia y se controlan bastante bien con dichos antiparasitarios.

Estos gusanos no afectan a bovinos, ovinos, caprinos, aves, perros o gatos.

La enfermedad causada por estos gusanos se denomina estrongilosis o strongylosis

Los caballos infestados con Pequeños estrongílidos ¿son contagiosos para seres humanos

  • No. No hay ninguna evidencia de que estos gusanos infecten a seres humanos. Se trata de nematodos específicos de los equinos.


Localización de los Pequeños estrongílidos

El órgano predilecto de los Pequeños estrongílidos adultos es el intestino grueso (ciego, colon). A diferencia de los Grandes estrongílidos (Strongylus spp), las larvas de estos vermes no emigran a órganos fuera del tracto intestinal. 


Descripción de los Pequeños estrongílidos

Huevos de ciatostómidos. Imagen tomada de http://www3.vetagro-sup.fr

Los ciatostómidos del género Tridontophorus son los de mayor talla dentro de este grupo, pues las hembras adultas alcanzan hasta 25 mm de longitud, casi tan largas como las de Strongylus vulgaris, las menores de los Grandes estrongílidos. Pero el resto de los ciatostómidos oscilan entre 10 y 20 mm de longitud. El color varía de blanquecino a rojizo por la sangre ingerida.

Como en otros nematodos, el cuerpo está cubierto de una cutícula flexible pero bastante resistente. En este género la cutícula muestra una estriación circular característica. Los gusanos tienen un tubo digestivo con dos aberturas, la boca y el ano. Todas las especies del género tienen una cápsula bucal característica, bien formada y casi esférica, en numerosas especies dotada de dientes basales para cortar los tejidos del hospedador. Se alimentan de tejidos del órgano del hospedador o de la sangre que surge al dañar pequeños vasos sanguíneos. 

También tienen un sistema nervioso pero carecen de órganos excretores y de sistema circulatorio, es decir, no tienen ni corazón ni vasos sanguíneos. Los ovarios de las hembras son grandes y se abren al exterior por una abertura llamada vulva. Los machos tienen una bolsa copulatriz con dos espículas para fijarse a la hembra durante la cópula. La morfología de las espículas es propia de cada especie y sirve para distinguirlas.

Los huevos son ovoides, bastante pequeños (~45 x ~80 micras) pero mayores que los de los Grandes estrongílidos. Tienen una membrana fina, y suelen contener un embrión en fase de mórula.


Ciclo vital de los Pequeños estrongílidos

Los gusanos de este grupo tienen un ciclo vital directo, es decir, no intervienen hospedadores intermediarios. A diferencia de los Grandes estrongílidos, las larvas inmaduras no emigran fuera del tracto digestivo para regresar más tarde, sino que permanecen dentro del mismo durante todo el ciclo parasitario dentro del hospedador.  en él. 

Las hembras adultas ponen huevos en el intestino grueso que se evacuan al exterior por las heces. Una sola hembra puede producir varios miles de huevos al día durante varios meses, con máximos durante los meses de verano en regiones de clima moderado. Una vez fuera del hospedador, las larvas emergen de los huevos en unos pocos días y completan el desarrollo a larvas L3 infectivas en unos 3 días en condiciones óptimas, varias semanas en condiciones peores, según la humedad y la temperatura. Tras la muda a larvas L3, las larvas no se desprenden de la exuvia (la antigua piel), sino que permanecen en su interior y no pueden ni alimentarse ni continuar su desarrollo que una vez ingeridas por un hospedador adecuado, es decir un caballo u otro equino. Esta exuvia que actúa como una membrana protege en cierta medida las larvas de condiciones adversas  y aumenta sus posibilidades de sobrevivir, que depende mucho de la humedad. la sequedad causa una alta mortalidad en las larvas. Si las condiciones son buenas (temperatura moderada, alta humedad) estas larvas pueden sobrevivir varias semanas en el suelo.

Tras ser ingeridas con forraje o agua contaminada, las larvas L3 emergen de la membrana protectora antes de llegar al intestino grueso. Una vez allí se incrustan en la pared del ciego o del colon y se enquistan. Hasta el 90% de las larvas enquistadas entran en un periodo de dormancia, o de inhibición del desarrollo subsiguiente. Pueden permanecer inhibidas entre 4 meses y hasta 2 años. En regiones de invierno frío, la mayoría de las larvas ingeridas al final del verano entrarán en dormancia hasta la primavera próxima, cuando las condiciones vuelvan a ser de nuevo favorables a su desarrollo, tanto dentro del hospedador (más alimento, menos estrés) como al exterior (clima húmedo y caliente).. La emergencia masiva de larvas inhibidas en primavera puede ser extremadamente dañina para los caballos, incluso fatal. Lo mismo ocurre en regiones de clima cálido durante la temporada seca.

Una vez que abandonan los quistes, las larvas completan el desarrollo a adultos en 6 a 12 semanas, y tras la cópula, las hembras empiezan a desovar. El periodo de prepatencia entre la infección y los primeros huevos expulsados es de 5 a 18 semanas, según la especie y las condiciones ambientales, lo que indica que pueden haber más de una generación durante una temporada. Pero si las larvas entran en dormancia el periodo de prepatencia puede ser mucho más largo.

Si no está familiarizado con la biología general de los helmintos y de los nematodos parásitos del ganado pulse aquí para consultar los artículos correspondientes en este sitio.


Daño, síntomas y diagnóstico de los Pequeños estrongílidos

Nódulos en la mucosa del intestino grueso causados por larvas enquistadas. Imagen tomada de http://www.askjpc.org

En muchos lugares, los Pequeños estrongílidos se han convertido en los más abundantes y dañinos de los gusanos equinos. Esto se debe a que han desarrollado resistencia a los antihelmínticos usados para su control durante las últimas décadas.

Se sabe muy poco sobre la patogenicidad de las diferentes especies, porque lo habitual es que se den en infecciones mixtas.

Todas las especies se nutren de los tejidos se la mucosa intestinal, también las larvas que no se enquistan. Esto puede causar diarrea, pérdida de peso, debilidad y letargo: las larvas que penetran en la mucosa intestinal son particularmente dañinas. Una vez enquistadas, cada quiste perturba la fisiología normal del intestino alrededor suyo, y como pueden formarse miles de quistes, la fisiología global del intestino grueso puede acabar gravemente perjudicada, afectando masivamente la nutrición.

Pero el daño mayor lo causa la emergencia masiva de larvas inhibidas al final del invierno o inicio de la primavera que puede dañar gravemente la pared intestinal y se conoce como ciatostominosis larvaria. En estos casos, el intestino sufre de hemorragias, úlceras y necrosis (tejido muerto), acompañados de diarrea crónica grave, fiebre, hinchazones (edema), cólico frecuente, y hasta un 50% de fatalidades.

Potros y caballos jóvenes son los que tienen un riesgo mayor de sufrir daños graves, pero también los caballos adultos pueden enfermar durante todo el año.

Los caballos que han sufrido infecciones de Pequeños estrongílidos pueden adquirir inmunidad, pero sólo lentamente y a menudo insuficiente como para volverse realmente inmunes al daño, que será menos dramático pero seguirá causando síntomas clínicos. Y como siguen infectados, siguen también evacuando huevos que contaminan los pastos. Esto es especialmente significativo para la transmisión de los vermes a los potrillos por parte de las yeguas madres con las que comparten los pastos. 

Diagnóstico: la detección de huevos característicos o larvas inmaduras en las heces permite concluir la infección con ciatostómidos, pero de ordinario no permite determinar la especie. Para ello es necesario proceder a coprocultivo para aislar las larvas, lo que resulta bastante laborioso. La investigación para desarrollar kits de diagnóstico preciso y de fácil uso no ha producido aún un tal kit comercial.


Prevención y control de infecciones de Pequeños estrongílidos

Prevención y control no químicos

Una medida importante para reducir el riesgo de infección de los caballos es evitar la sobrecarga de los pastos. Pues si muchos animales comparten los mismos pastos, es más probable que coman hierba contaminada con excrementos, lo que aumenta el riesgo de que ingieran larvas. A ser posible, cada animal debería disponer de 0,8 a 1,2 hectáreas.

Debe evitarse la excesiva humedad en los pastos, si necesario mediante un drenaje adecuado. Cuanto más secos los pastos, menor es la supervivencia de las larvas infectivas y tanto menor el riesgo de infección de los caballos. También ha de considerarse la eliminación frecuente del estiércol. Y es mejor no abonar los pastos con estiércol fresco.

También hay que asegurar la limpieza regular de los bebederos, así como evitar que los caballos pasten cerca de dichos bebederos, pues al estar húmedos y ser visitados frecuentemente por los caballos, es muy probable que estén altamente contaminados con larvas infectivas. 

La higiene es crucial para prevenir las infecciones al interior en establos, cuadras, galpones, etc. Deben limpiarse regularmente, hay que sacar el estiércol a diario y la cama debe cambiarse con frecuencia. Hay que reducir la humedad y mantener todo lo más seco posible, p.ej. facilitando una ventilación eficaz.

Puede considerarse el pastoreo alterno con ganado (bovino, ovino) que no se infecta con Strongylus spp, ni por tanto lo transmite. Pero el ganado puede estar infectado con otros helmintos que también afectan a los caballos (p.ej. Trichostrongylus axei).

Hay que examinar los caballos que se incorporen a una propiedad (examen de muestras fecales) para ver si están infectados, o en todo caso someterlos a tratamiento antihelmíntico ANTES de que se les permita compartir los pastos e instalaciones con el resto de los caballos. En caso de duda debe considerarse la cuarentena.

Para consultar otras medidas preventivas contra nematodos gastrointestinales pulse aquí.

Por ahora no hay vacunas que protejan a los caballos haciéndoles inmunes a los Pequeños estrongílidos. 

Por ahora no hay métodos de control biológico de los Pequeños estrongílidos mediante sus enemigos naturales.

Pulse aquí si está interesado en plantas medicinales para controlar los parásitos internos del ganado, caballos y mascotas.

Prevención y control químicos

Hay tres clases principales de antihelmínticos eficaces contra los adultos y las larvas de los Pequeños estrongílidos:

  • Benzimidazoles (febantel, fenbendazol, mebendazol, oxfendazol, etc.). Son antihelmínticos (vermífugos) de amplio espectro eficaces contra ciatostómidos y otros nematodos parásitos. Para controlar las larvas inhibidas hace falta doblar la dosis.
  • Endectocidas (lactonas macrocíclicas; sobre todo ivermectina y moxidectina). Son también antihelmínticos (vermífugos) de amplio espectro eficaces contra ciatostómidos y otros nematodos parásitos. A la dosis terapéutica usual la moxidectina es eficaz contra todos los estadios de desarrollo, incluidas las larvas enquistadas en la mucosa intestinal. La ivermectina también controla larvas y adultos, pero no las larvas enquistadas. A la dosis habitual, la moxidectina ofrece un periodo de protección mayor que la ivermectina.
  • Tetrahidropirimidinas (pirantel, morantel). Son eficaces contra los adultos pero no controlan las larvas inhibidas y tienen un espectro de acción más estrecho que benzimidazoles y endectocidas.

Numerosos antiparasitarios comerciales contienen mezclas de dos o más sustancias activas de clases químicas diferentes. Apuntan a controlar al mismo tiempo nematodos y cestodos (tenias), o a aumentar la probabilidad de que al menos una sustancia activa sea eficaz contra los gusanos ya resistentes a la otra, o para retrasar la aparición de resistencia en poblaciones de gusanos aún susceptibles.

En muchos países, la mayoría de los antihelmínticos equinos están disponibles sólo para administración oral (pastas, geles, suspensiones, aditivos, etc.). Muy pocos de los inyectables tan utilizados en ganado están también autorizados para caballos. Muchos propietarios de caballos se quejan de los elevados precios de las formulaciones equinas de ivermectina (pasta, gel) comparadas con los inyectables del mismo compuesto para bovinos y otro ganado, que no suelen estar autorizadas para caballos, y se preguntan el porqué. La razón por la que estos inyectables no suelen estar autorizados para caballos es que poco después de su introducción, hace ya más de 30 años, se vio que los caballos desarrollaban a menudo infecciones graves de clostridios en el lugar de la inyección (debida a la contaminación de las agujas, no a la ivermectina) y otros efectos secundarios que no se daban en bovinos u ovinos. Además, el comportamiento farmacocinético de la ivermectina en caballos es diferente que en rumiantes. Es por ello por lo que se desarrollaron las formulaciones orales (pastas, geles) que no muestran esos efectos secundarios, pero que son mucho más costosas, a menudo por razones comerciales.

La mayoría de los antihelmínticos con benzimidazoles (febantel, fenbendazol, mebendazol, oxfendazol, etc.), tetrahidropirimidinas (pirantel, morantel) y otros antihelmínticos clásicos matan los gusanos tras la administración y se metabolizan o excretan en cuestión de horas o pocos días. Esto significa que tienen sólo un corto efecto residual. Como consecuencia desparasitan los animales tratados, pero no los protegen contra nuevas infecciones. Para asegurar que los animales estén libres de gusanos hay que desparasitarlos periódicamente, en función de las condiciones epidemiológicas y climáticas locales. Los endectocidas (lactonas macrocíclicas; sobre todo ivermectina y moxidectina) son una excepción porque se almacenan temporalmente en la grasa corporal del hospedador de la que se liberan progresivamente. Por ello aseguran varias semanas de protección contra las reinfestaciones, en función de la dosis, la formulación y el parásito concreto. Por regla general, la moxidectina logra periodos de protección (medida como la supresión de expulsión de huevos) más largos, lo que exige tratamientos menos frecuentes.

Se recomiendan programas de tratamientos estratégicos que apuntan a reducir la contaminación de los pastos con larvas infectivas. Se basan en las condiciones climáticas y ecológicas locales, en las prácticas de manejo de cada propiedad y en los productos disponibles en cada país. Consulte a un médico veterinario para obtener informaciones y recomendaciones más precisas adaptadas a las condiciones climáticas y epidemiológicas regionales.


Resistencia de los Pequeños estrongílidos a los antiparasitarios

Tras décadas de uso intenso de sustancias activas de un número limitado de clases químicas, la resistencia de los Pequeños estrongílidos a los antihelmínticos está muy extendida y puede ser muy alta, en especial a los benzimidazoles (febantel, fenbendazol, mebendazol, oxfendazol, etc.). En un estudio reciente se concluyó que >80% de los ranchos equinos investigados en Gran Bretaña y Alemania sufrían de resistencia de los Pequeños estrongílidos a los benzimidazoles. Se sabe que es también muy frecuente en los EE.UU., Australia y muchos otros países, también de América Latina (e.g. Argentina, Chile, Brasil, Uruguay).

También hay reportes de resistencia a las tetrahidropirimidinas (pirantel, morantel) en Europa y los EE.UU, pero no tan alta y frecuente como a los benzimidazoles, y a menudo se puede lograr aún un nivel útil de eficacia.

La tolerancia a los endectocidas (lactonas macrocíclicas; sobre todo ivermectina y moxidectina), manifestada como presencia de huevos en las heces en cantidades bajas pero significativas tras el tratamiento, no está aún extendida pero se ha reportado ya en Europa (p.ej. en Alemania, Gran Bretaña, Italia), los EE.UU. y Brasil.

Esto significa que si un antihelmíntico no logra obtener la eficacia deseada contra los Pequeños estrongílidos, el riesgo es real de que se deba a resistencia, y no a uso de un producto inadecuado, o a uso incorrecto, que es de ordinario la causa más frecuente del fracaso de medicamentos antiparasitarios. 

Hay que contar con que la resistencia se extenderá a otras regiones y aumentará, salvo que se tomen medidas serias para reducir la presión de selección ejercida sobre los gusanos por el uso intenso de antihelmínticos en caballos. Esto puede lograrse alternando (rotando) periódicamente la clase química de los antihelmínticos empleados, pero también reforzando el uso de medidas de control no-químico como las descritas previamente (p.ej. eliminar el estiércol de los pastos). Esto es urgente porque nada indica que pronto haya para caballos antihelmínticos nuevos de otras clases químicas que las actualmente disponibles. Desde la década de 1980, cuando se introdujo la ivermectina, no se ha vuelto a introducir una nueva clase química de antihelmínticos para caballos.

Aprenda más sobre qué es la resistencia y cómo manejarla.

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