Productos para el control químico de las pulgas en perros y gatos

Hoy en día, y según su modo de administración a la mascota y su eficacia, hay fundamentalmente dos clases de productos antiparasitarios químicos sintéticos contra las pulgas: los de uso externo, y los de uso interno.

  • Uso externo:
    • Spot-ons = pipetas, popularmente mucha gente les denomina indebidamente "vacunas"; de ordinario muy eficaces, pero costosos
    • Collares, hay de todo: collares muy eficaces y otros bastante ineficaces
    • El resto: champús, jabones, baños, sprays, aerosoles, etc. De ordinario poco eficaces y fiables, pero a menudo baratos
  • Uso interno:
    • Orales sólidos (tabletas, comprimidos, etc.). De ordinario muy eficaces, pero costosos

Por ahora apenas hay productos orales líquidos o inyectables para el control de pulgas en mascotas, prácticamente sólo algunos con lufenurón para gatos, no disponibles en todos los países.

El control químico de las pulgas en perros y gatos ha hecho espectaculares avances en los últimos 25 años y se ha convertido en el mayor mercado de antiparasitarios veterinarios. Hasta hace unos 25 años había pocos productos realmente eficaces para el control de pulgas en perros y gatos, fundamentalmente a base de organofosforados y piretroides.

Los laboratorios multinacionales veterinarios (Bayer, Merial, Novartis, Pfizer, etc.) descubrieron el potencial latente y se lanzaron a conquistarlo ya a mediados de los años 80 del siglo pasado. Con tal prioridad, que muchas redujeron conscientemente sus inversiones en productos ganaderos para volcarse en los productos contra las pulgas (y las garrapatas) de las mascotas. Es así, que dichas multinacionales apenas han introducido antiparasitarios ganaderos novedosos en los últimos 25 años, mientras que han lanzado docenas de pulguicidas para perros y gatos y han invertido cientos de millones en el desarrollo y la comercialización de tales pulguicidas.


Spot-ons o pipetas antiparasitarios contra las pulgas

Los SPOT-ONS o PIPETAS son un tipo muy popular de pulguicidas. Imagen tomada de www.bockonline.chEl término «spot-on» viene del inglés, del verbo «to spot» (= manchar, salpicar) + «on» (~encima). Está en relación con el término «pour-on», del verbo «to pour» (= verter, echar) + «on». Ambos describen modos de administrar productos de uso externo a los animales, sobre todo al ganado: «spot-on» y «pour-on».

Los «pour-ons» se vierten a lo largo de la línea dorsal del animal. Los «spot-ons» se aplican en uno o varios puntos (o manchas), en el lomo del ganado o de la mascota. Una vez aplicado el producto, la sustancia activa se distribuye por todo el cuerpo del animal: más o menos, mejor o peor, antes o después (según la sustancia activa, los vehículos o disolventes de la formulación, el pelaje del animal, su comportamiento...). Los spot-on o pipetas contienen formulaciones líquidas de antiparasitarios listas para el uso, es decir, no hay que diluirlas en agua, ni hace falta un equipo para administrarlas: se administran directamente, de la pipeta al animal.

Los spot-ons se comercializan en ampollitas de tamaño diferente según el peso de la mascota. Estas ampollitas han acabado por recibir la denominación popular de «pipetas», en sí impropia, pues las pipetas son instrumentos de laboratorio que sirven para trasladar pequeñas porciones de líquido de un recipiente a otro.

Aunque ya había algún spot-ons hace unos 30 años (p.ej. con triclorfón, un organofosforado) este modo de administración se impuso en el mercado de las mascotas a partir de mediados de los años 90 del siglo pasado. Hoy en día los spot-ons o pipetas son la forma der administración de  pulguicidas más extendida para las mascotas.

Marcas más conocidas de spot-ons (pipetas) contra pulgas

Las marcas originales de spot-ons garrapaticidas para mascotas más conocidas son las siguientes, si bien no todas están disponibles en todos los países:

  • FRONTLINE (con fipronil) de MERIAL; disponible para perros y gatos en todo el mundo. Introducida a mediados de los años 90 del siglo pasado. Es también muy eficaz contra garrapatas. El fipronil es una molécula del grupo de los fenilpirazoles que se usa abundantemente como plaguicida en la agricultura y en el ganado. Hay ya numerosos genéricos. FRONTLINE PLUS es otra marca que contiene fipronil y metopreno. El metopreno es un inhibidor del desarrollo de los insectos, que hace que si alguna pulga no muere al menos quede esterilizada y no se reproduzca.
  • ADVANTAGE (con imidacloprid) de BAYER. Disponible para perros y gatos en casi todo el mundo. Introducida a mediados de los años 90 del siglo pasado. El imidacloprid es un neonicotinoide con efecto sólo pulguicida, que se emplea también como plaguicida en la agricultura, y como biocida en la higiene doméstica y pública. Apenas se emplea en el ganado. Hay numerosos genéricos. ADVANTIX (con mezcla de permetrina e imidacloprid), es un pulguicida y garrapaticida de BAYER sólo disponible para perros, pues los gatos no toleran la permetrina. En algunos países hay una versión K9-ADVANTIX que contiene además piriproxifén, sin efecto contra las garrapatas pero inhibidor del desarrollo de las pulgas: hace que si alguna pulga no muere al menos quede esterilizada y no se reproduzca. ADVOCATE (con imidacloprid y moxidectina) también de BAYER es una combinación de pulguicida (imidacloprid) con antihelmíntico y acaricida (moxidectina), disponible en algunos países para perros y gatos.
  • PRAC-TIC (con piriprol) de NOVARTIS, disponible por ahora sólo en algunos países y sólo para perros. Introducida hacia 2007. El piriprol también es un fenilpirazol. No se emplea ni en la agricultura ni en el ganado. No hay genéricos todavía.
  • REVOLUTION /STRONGHOLD (con selamectina) de PFIZER. La selamectina es una lactona macrocíclica  endectocida. Es sobre todo un pulguicida y antihelmíntico. Actúa de modo sistémico, es decir tras la administración la sustancia activa penetra al flujo sanguíneo y a través de él alcanza y mata las pulgas cuando chupan sangre. Se introdujo en casi todo el mundo en los años 1999-2000. No hay aún genéricos por ahora.

Eficacia de los spot-ons (pipetas) contra las pulgas

La gran mayoría de las sustancias activas pulguicidas de estos productos tienen «efecto de contacto»: la sustancia activa se reparte rápidamente por toda la superficie del cuerpo de la mascota y las pulgas mueren por contacto externo. La única excepción actual es la selamectina, que tras la administración a la mascota penetra en su flujo sanguíneo y alcanza a las garrapatas a través de la sangre que chupan, es decir, actúa de modo «sistémico».

La mayoría de los spot-ons o pipetas procuran un control excelente de las pulgas. Si se administran a una mascota ya infectada con pulgas (uso terapéutico o curativo), logarán eliminar el 90-100% en 1 a 3 días tras la administración, según los productos, el nivel alto o bajo de la infestación, el tipo de mascota (tamaño, pelaje, etc.). Si se administran para proteger a la mascota y evitar que se infecte (uso profiláctico o preventivo), lograrán impedir ampliamente la infestación durante unas 4 semanas, en procentajes similares a los mencionados previamente.

Los spot-ons suelen ser bastante resistentes al agua (lluvia, chapuzones, etc,) y al lavado. Aparte de la alta eficacia, son muy fáciles y cómodos de aplicar. Su inconveniente mayor suele ser el elevado costo y el hecho de que las mascotas quedan impregnadas del producto químico, y hay usuarios que no quieren que sus mascotas estén “contaminadas” con plaguicidas.

Seguridad de los spot-ons (pipetas) contra pulgas

Para los propietarios de las mascotas los spot-ons no presentan de ordinario un problema de seguridad. Pero si los niños pequeños juegan mucho con las mascotas, las agarran, abrazan, etc., es recomendable evitar que lo hagan algunos días tras el tratamiento de la mascota con un spot-on.

En los EE.UU. ha habido problemas serios de intoxicación de mascotas tras el uso de algunos spot-ons, especialmente en gatos y en perros pequeños. Según un informe de la EPA del 2010, la mayoría de los problemas han ocurrido con spot-ons a base de permetrina, fenotrina (=sumitrina) y amitraz, no autorizados para gatos, pero usados indebidamente en ellos, tal vez por despiste o confusión. También ha habido casos en perros, sobre pequeños y por dosis excesivas, p.ej. porque el usuario ha comprado pipetas para mascotas más grandes (salen más baratas...) con la intención de usarlas varias veces, y luego ha aplicado demasiado producto al animal más pequeño. Parece también que los perros pequeños tienen simplemente la piel más sensible que los grandes y pueden reaccionar negativamente al tratamiento.

Otra causa de intoxicaciones e intolerancias parece que debe atribuirse a los vehículos inertes (disolventes) de algunas formulaciones, no investigados lo suficiente y que parecen no ser tan inocuos como ingenuamente se suponía.

Puede interesarle el artículo en este sitio con más información sobre los spot-ons o pipetas (enlace)


Collares impregnados contra las pulgas

Antes de la aparición de los spot-ons, los collares impregnados eran pulguicidas y garrapaticidas muy populares para las mascotas. La mayoría son de materiales plásticos impregnados con insecticidas, casi siempre sustancias activas más bien antiguas, todas genéricas, pertenecientes a las clases de los piretroides (deltametrina, permetrina, etc.), organofosforados (diazinón, etc.), carbamatos (propoxur, etc.) amidinas (amitraz), neonicotinoides (imidacloprid, etc.) e inhibidores del desarrollo (metopreno, piriproxifen, etc.). También los hay con  antiparasitarios naturales como las piretrinas, el d-limoneno, el linalool, etc.

Todas estas sustancias activas actúan por contacto con las pulgas. Los collares funcionan porque la sustancia activa con la que están impregnados se libera lentamente y se va extendiendo por el cuerpo de la mascota.

Los collares son fáciles y cómodos de aplicar y de ordinario más económicos que las pipetas. Un inconveniente de algunos collares puede ser su olor desagradable.

Eficacia de los collares contra las pulgas

Algunos collares impregnados procuran una buena protección durante 6-12 semanas, notablemente más que los spot-ons. No obstante esto depende tanto del collar en sí (p.ej. la sustancia activa), como de la situación concreta: nivel de infestación, temporada del año, etc. Por lo general, el nivel de control de los buenos collares suele ser entre el 80-90%, inferior al 90-100% que suelen procurar los mejores spot-ons. Pero esta protección puede durar unas semanas más que la de los spot-ons, tal vez hasta 16 semanas, aunque la eficacia irá bajando a medida que pasa el tiempo: en vez del 85-95% como al inicio, tal vez sea sólo del 70-80% hacia el final. Pero esto puede ser suficiente si ya pasó lo peor de la temporada de pulgas.

La resistencia al agua (lluvia, chapuzones) y al lavado depende de cada marca de collar y su composición. El agua no eliminará la sustancia activa que quede en el collar mismo, pero puede eliminar en mayor o menor medida la que se había extendido por el pelaje de la mascota, que es la que realmente la protege contra las pulgas. En este caso tardará un tiempo hasta que el pelaje vuelva a impregnarse de sustancia activa.

Un problema de los collares es que la resistencia de las pulgas a las sustancias activas de muchos de ellos (organofosforados, piretroides, etc.) está bastante extendida, y puede disminuir notablemente su eficacia.Esto es tambiénm ciero para numerosos pulguicidas para baños, champús y para tratamientos del entorno.

Seguridad de los collares contra pulgas

Desde el punto de vista de la seguridad, los collares son comparables a los spot-ons, salvo que algunas de las sustancias activas antiguas utilizadas en los collares son más tóxicas que las de los spot-ons (p.ej. los organofosforados). Pero los errores de aplicación descritos para los spot-ons (sobre todo usar el tamaño de pipeta incorrecto para el peso de la mascota) no deberían ocurrir con los collares.

Puede interesarle el artículo en este sitio con más información sobre los collares (enlace)


Productos orales (tabletas, geles, etc.) contra las pulgas

Estos productos tienen en común que son todos sistémicos, es decir, alcanzan a las pulgas a través de la sangre de la mascota. No les afecta para nada que la mascota se moje, o se lave, o esté mucho al sol. Y alcanzan a las pulgas en cualquier lugar del cuerpo, por recóndito que sea, algo que no ocurre con los demás productos no sistémicos que tienen efecto sólo de contacto.

Las marcas originales de pulguicidas orales más conocidas son:

  • BRAVECTO (con fluralaner) de MSD SALUD ANIMAL. El fluralaner es una isoxazolina, una nueva clase química de insecticidas y garrapaticidas. Está disponible en tabletas para perros y ofrece hasta 3 meses de protección contra pulgas y garrapatas tras un sólo tratamiento. Por ahora no se usa en la agricultura, sólo en perros. No hay genéricos.
  • PROGRAM (con lufenurón) de NOVARTIS ( → ELANCO). El lufenuron es un inhibidor del desarrollo de los insectos, que no mata a las pulgas, sino que hace que los huevos que ponen no se desarrollen. El lufenurón también se usa en la agricultura pero no en la ganadería. Está disponible para perros en forma de tabletas, y para gatos en forma de suspensión oral o deinyectable. El nivel de eficacia es comparable al de los spot-ons, es decir del 95 al 100% de control. Las tabletas o la suspensión tiene una persistencia de unas 4 semanas, el inyectable de ¡6 meses!. Es esencial comprender que este producto no mata a las pulgas adultas, y por ello debe usarse fundamentalmente como preventivo, antes del inicio de la temporada de pulgas, para evitar precisamente que se desarrolle una población. O debe combinarse con un producto adulticida. En algunos países NOVARTIS comercializa SENTINEL, una mezcla de lufenurón y milbemicina oxima para el control simultáneo de pulgas, gusano cardíaco y otros helmintos en perros. Apenas hay aún genéricos.
  • CAPSTAR (con nitenpiram) de NOVARTIS ( → ELANCO). El nitenpiram es un neonicotinoide con efecto sólo pulguicida que se usa exclusivamente en mascotas. Está disponible en forma de tabletas para perros y gatos. Tiene la peculiariedad de ser el más rápido de todos los pulguicidas: es capaz de matar todas las pulgas que lleva una mascota en 2-4 horas, mientras que los demás pulguicidas necesitan de 1 a 2 días para hacerlo. La contrapartida es que su efecto sólo dura 1-2 días, es decir, el periodo de protección es muy corto. Apenas hay aún genéricos.
  • COMFORTIS (con spinosad) de ELANCO / ELI LILLY. El spinosad es un antiparasitario natural extraído de plantas con efecto contra pulgas y otros parásitos, que también se emplea en la agricultura. Su efecto contra las pulgas es también muy rápido, parecido al CAPSTAR. Está disponible en forma de tabletas sólo para perros. El nivel de eficacia es comparable al de los spot-ons, es decir del 95 al 100% de control. Tiene una persistencia de unas 4 semanas, como los spot-ons. Apenas hay aún genéricos.
  • NEXGARD (con afoxolaner) de MERIAL. El fluralaner es otra isoxazolina, una nueva clase química de insecticidas y garrapaticidas. Está disponible en tabletas para perros que ofrecen 1 mes de protección contra pulgas y garrapatas. Por ahora no se usa en la agricultura, sólo en perros. No hay genéricos.
  • SIMPARICA (con sarolaner) de ZOETIS. El sarolaner es otra isoxazolina, una nueva clase química de insecticidas y garrapaticidas. Está disponible en tabletas para perros que ofrecen 1 mes de protección contra pulgas, garrapatas y algunos ácaros de la sarna. Por ahora no se usa en la agricultura, sólo en perros. No hay genéricos.

Desde el punto de vista de la seguridad, por administrarse por vía oral, estos productos no dejan residuos químicos al exterior de la mascota, lo que puede ser deseable para algunos usuarios que no les gusta que sus mascotas estén «contaminadas» con sustancias químicas, sobre todo si los niños juegan mucho con ellas.

Desde el punto de vista de la eficacia, esos productos son comparables a los spot-ons arriba descritos (de ordinario >95%, a menudo >98%). En cuanto a la duración de la protección (efecto residual) hay productos para uso mensual (p.ej. PROGRAMM, COMFORTIS, NEXGARD, SIMPARICA), otros para uso trimestral (BRAVECTO) y otros como CAPSTAR que no tienen ninguna residualidad.

Puede interesarle el artículo en este sitio con más información sobre formulaciones orales sólidas (enlace)


Champús, jabones, baños, sprays, etc. contra las pulgas

La característica general de estos productos es que la duración de la protección contra la infestación por pulgas es notablemente menor que la de las pipetas y los collares. Según el producto no ha de esperarse más de 2-4 días, a veces menos aún. Esto puede ser suficiente si sólo se pretende limpiar (es decir curar) a la mascota de alguna pulga que ya ha atrapado.

Muchos de estos productos contienen sustancias activas sintéticas de las clases de los piretroides (cipermetrina, deltametrina, permetrina, etc.), carbamatos (carbaril, propoxur, etc.) y organofosforados (clorfenvinfos, clorpirifos, cumafós, diazinón, diclorvos, triclorfón, etc.) o bien sustancias activas de origen natural como las piretrinas, el d-limoneno, el linalool, y otros aceites esenciales vegetales. Como los spot-ons y los collares, casi siempre tienen también efecto contra otros parásitos.

Unos están listos para el uso (champús, jabones, lociones), otros hay que diluirlos en agua antes del empleo (concentrados para baños).

La eficacia de estos productos suele ser notablemente menor (70-85%) que la de los spot-ons, collares, u orales, según el producto, aunque algunos pueden también alcanzar >90%. Si la mascota se moja (llovia, chapuzón, baño) después del tratamiento, algunos productos pueden perder casi toda su eficacia. Otro inconveniente es que pueden dar bastante trabajo, y no siempre es fácil bañar un gato...

Desde el punto de vista de la seguridad, hay que tener especial cuidado con los productos concentrados que deben diluirse antes del uso. Una dilución incorrecta puede ocasionar sobredosis tóxicas para la mascota o subdosificación e ineficacia contra las garrapatas.

Puede interesarle el artículo en este sitio con más información sobre los champús, jabones, etc. (enlace)


Condiciones estratégicas para el éxito del control químico de pulgas en perros y gatos

Hay que empezar los tratamientos al inicio de la temporada de pulgas, es decir en primavera

La razón es muy sencilla. Al inicio de la temporada, de ordinario en primavera, emerge la primera generación de pulgas adultas que ha invernado en el medio ambiente. Esta primera generación es la que se multiplicará exponencialmente si no se toman medidas para evitarlo. Esta primera generación pasará casi siempre desapercibida al propietario de las mascotas pudiéndose reproducir sin dificultad y reinfectando el medio ambiente con huevos que darán lugar a la siguiente generación, mucho más numerosa.

Para cuando el dueño de las mascotas perciba «un problema», es muy probable que ya se haya producido una segunda o tercera generación. Si la primera generación era por ejemplo de 10 pulgas, de las cuales 5 son hembras, estas 5 hembras pueden producir hasta 2500 huevos en 50 días. Si de estos 2500 huevos el 5% completa su desarrollo en unos 15-20 días, tras 1-2 meses la población pasará de 10 a 625 pulgas! Estas 625 pulgas de la segunda generación podrían a su vez producir una tercera generación de cerca de 40’000 pulgas en 1-2 meses más. El único modo de evitarlo es empezar los tratamientos antes de percibir el problema, porque se sabe que a pesar de no percibirlo se está «cociendo».

Donde hay pulgas todo el año, porque las condiciones climáticas lo permiten, será muy recomendable no interrumpir los tratamientos preventivos.

Es absolutamente imperativo tratar a todos los perros y gatos que comparten el mismo hogar

Especialmente si hay ya un problema de pulgas grave. No basta tratar sólo al animal que «parece» tener más pulgas, pues de hecho todos llevarán pulgas, aunque algunos puede que lleven menos, o den esa impresión porque las toleran mejor. Si en el mismo hogar con problemas de pulgas hay también otras mascotas además de perros y gatos (p.ej. conejillos de indias, cuyes, ratas o ratones, conejos, etc.), es muy probable que también lleven pulgas y habría que tratarlos también. Ahora bien, casi ningún pulguicida comercial está también indicado para tratar dichas mascotas. En este caso consulte a su médico veterinario sobre cómo proceder correctamente.

Hay que continuar los tratamientos durante toda la temporada de pulgas

En efecto, en ningún producto procura un control suficiente de pulgas sobre las mascotas durante toda la temporada de pulgas. Porque si bien puede matar la mayoría de las pulgas sobre las mascotas en un momento dado, durante la temporada habrá pulgas que emergen del entorno y reinfectan a las mascotas, o éstas pueden atrapar pulgas al exterior, de otros perros y gatos ajenos, etc. Si se interrumpen los tratamientos, estas pulgas sobrevivirán, pondrán huevos y empieza un nuevo ciclo.

A menudo se puede resolver el problema tratando sólo a las mascotas sin necesidad de hacer tratamientos químicos del entorno

En efecto, es muy importante saber que hoy en día hay productos comerciales para tratar contra las pulgas a perros y gatos que actúan tanto contra las pulgas adultas sobre las mascotas, como sobe los estadios inmaduros en el medio ambiente, al menos en parte. Pero no ocurre lo contrario, es decir, los productos para tratamientos del entorno (alfombras, muebles, etc.) no controlan en ninguna medida las pulgas que ya están sobre las mascotas.

Los pulguicidas con efecto adulticida y larvicida al mismo tiempo que se dan a las mascotas, a veces tienen tal eficacia, que matan también buena parte de las larvas que se encuentran en el suelo en los lugares preferidos de las mascotas. Donde un perro o un gato tratado pasa largos momentos de reposo, está lo suficientemente en contacto con el sustrato para que la sustancia activa alcance a las larvas fuera de la mascota misma. Como es en esos lugares donde hay más larvas, se controlará así una gran parte de la población.

Hay buenos productos para el control o prevención simultáneos de pulgas y garrapatas, y de pulgas y gusanos del corazón (Dirofilaria immitis)

Los problemas de garrapatas se dan mucho más en perros que en gatos, sobre todo si los perros van a menudo al campo, a parques, bosques, etc., o si viven en zonas rurales con ganado. Los problemas de gusano del corazón se dan fundamentalmente en perros en zonas de clima tropical y subtropical, tanto en zonas rurales como urbanas si bien los gatos también pueden sufrirlo.

Para consultar el artículo en este sitio específico sobre el control de garrapatas en perros y gatos pulse aquí.

El gusano del corazón lo transmiten los mosquitos (zancudos). Estos tres parásitos –pulgas, garrapatas y gusanos del corazón– muestran casi siempre la misma estacionalidad, es decir, su máximo es durante la estación cálida, por lo que el tratamiento simultáneo puede ser práctico para los dueños de las mascotas.

Apenas hay productos realmente eficaces contra los tres grupos de parásitos al mismo tiempo.


Clases químicas de los pulguicidas para perros y gatos

Los pulguicidas comerciales terminados contienen una o más sustancias activas con eficacia insecticida, acaricida, etc. Cada sustancia activa pertenece a una clase química determinada. Ningún otro mercado veterinario ofrece hoy en día una diversidad mayor de sustancias activas y clases químicas como el del control de pulgas en perros y gatos. A continuación se enumeran las principales clases químicas y sustancias activas de pulguicidas (adulticidas o larvicidas) disponibles hoy en día para uso sobre el animal o para tratamientos del ambiente. Los enlaces remiten a artículos en este sitio con información adicional sobre las clases químicas o las sustancias activas individuales.

  • Organofosforados (enlace) Adulticidas y larvicidas de contacto e ingestión de amplio espectro, no sistémicos. Se emplean en collares, champús, jabones, spot-ons, baños, concentrados para tratamientos del entorno, etc. Principales organofosforados pulguicidas: diazinón, diclorvos, triclorfón. Son los más antiguos de los pulguicidas actualmente disponibles, descubiertos en los años 50-60 del siglo pasado. Todos son genéricos, es decir su patente ha expirado.
  • Piretroides (enlace). Adulticidas y larvicidas de contacto e ingestión de amplio espectro, no sistémicos. Se emplean en collares, champús, jabones, spot-ons, baños, concentrados para tratamientos del entorno, etc. Principales piretroides pulguicidas: cipermetrina, deltametrina, permetrina. Se introdujeron en los años 60-70 del siglo pasado. Todos son genéricos, es decir su patente ha expirado.
  • Endectocidas (enlace). Adulticidas y larvicidas de amplio espectro con efecto de contacto y sistémico. Se emplean sobre todo en spot-ons. También son eficaces contra los gusanos gastrointestinales y cardíacos. El único endectocida pulguicida es la selamectina. Los demás endectocidas (ivermectina, abamectina, moxidectina, milbemicina oxima, etc.) no son eficaces a las dosis terapéuticas. Habría que aumentar mucho la dosis, pero resultarían tóxicos para las mascotas. Se introdujeron en los años 80-90 del siglo pasado. Todos son genéricos, es decir su patente ha expirado.
  • Espinosinas. Inseticidas con efecto de contacto y sistémico, según la adnministración. Principales espinosinas pulguicidas: spinosad (= espinosad), spinetoram.
  • Fenilpirazoles (enlace). Adulticidas y larvicidas de contacto e ingestión de amplio espectro, no sistémicos. Se emplean sobre todo en pipetas (=spot-ons) y sprays. Principales fenilpirazoles pulguicidas: fipronil, piriprol. Son también muy eficaces contra las garrapatas. Se introdujeron entre 1990-2005. La patente del piriprol aún está vigente.
  • Isoxazolinas (enlace). Adulticidas pulguicidas y garrapaticidas sistémicos. Son los pulguicidas más modernos, todos disponibles en forma de tabletas, sólo para perros. Principales isoxazolinas pulguicidas: afoxolaner, fluralaner, sarolaner. No hay genéricos de estos compuestos y tardarán años en llegar, pues todos se han introducido en los últimos años.
  • Neonicotinoides (enlace). Adulticidas y larvicidas de contacto e ingestión de amplio espectro. Se emplean sobre todo en pipetas (=spot-ons) y tabletas. Principales neonicotinoides pulguicidas: imidacloprid, nitenpiram (sistémico), dinotefuran. Se introdujeron en la década de 1990 a 2000. Todos son genéricos, es decir su patente ha expirado.
  • Inhibidores del desarrollo (enlace). Larvicidas de contacto e ingestión de amplio espectro. Se emplean en spot-ons, baños, concentrados para tratamientos del entorno, tabletas, geles, etc.. Principales inhibidores del desarrollo contra pulgas: lufenurón (sistémico), metopreno, piriproxifén, diflubenzurón (sólo para tratamientos ambientales), triflumurón (sólo para tratamientos ambientales). Se introdujeron entre los años 70 y 90 del siglo pasado. Todos son genéricos, es decir su patente ha expirado.
  • Pulguicidas naturales (enlace). Adulticidas y larvicidas de contacto e ingestión de amplio espectro. en collares, champús, jabones, pipetas (=spot-ons), baños, concentrados para tratamientos del entorno, etc. Principales pulguicidas naturales son: piretrinasd-limoneno, linalool, etc.

Mezclas de sustancias activas

Son muy frecuentes los productos comerciales con mezclas de sustancias activas, casi siempre para procurar simultáneamente eficacia tanto adulticida como larvicida, o para ampliar el espectro de acción a otros parásitos de perros y gatos como las garrapatas y el gusano del corazón (Dirofilaria immitis). Las mezclas más comunes son:

  • Pulguicida + garrapaticida. Los pulguicidas ineficaces contra las garrapatas (imidaclopridspinosad) se mezclan a menudo con garrapaticidas como el amitraz o la cipermetrina, etc. Otros pulguicidas también son eficaces contra las garrapatas (p.ej. el fipronil y el piriprol).
  • Pulguicida + inhibidor del desarrollo. Típicas combinaciones son fipronil, imidacloprid, spinosad (adulticidas) + piriproxifén o metopreno (inhibidores del desarrollo.
  • Pulguicida + antihelmíntico. El principal objetivo es controlar simultáneamente las pulgas y el gusano del corazón (Dirofilaria immitis), que en muchos países cálidos es también un problema serio en perros. Típicas mezclas son p.ej. lufenurón + milmebicina oxima, imidacloprid + moxidectina, etc.

Características y propiedades generales de los pulguicidas para perros y gatos

Entre las muchas propiedades de cada pulguicida, conviene fijarse en las que tienen que ver con la eficacia y con la seguridad de las mascotas y de sus propietarios, y que son fundamentalmente la rapidez y la duración del efecto pulguicida, y su toxicidad.

Rapidez del efecto pulguicida

La mayoría de los pulguicidas modernos para uso sobre el animal logran matar a más del 90% de las pulgas en 2-3 días. La excepción son los inhibidores del desarrollo, que de por sí no tienen ningún efecto letal sobre las pulgas adultas. Si se usan solos, es decir, sin combinar con un adulticida, tardarán semanas en reducir la población de pulgas Pero estos productos pueden ser muy eficaces en impedir el desarrollo de poblaciones de pulgas si se emplean consecuentemente desde el inicio de la temporada (ver capítulo anterior sobre condiciones estratégicas). Si se empiezan a aplicar cuando ya hay un «problema», deben combinarse con el uso simultáneo de un adulticida.

Hay dos productos rapidísimo para matar todas sus pulgas de una mascota en 1-2 horas tras la aplicación. Se trata del nitenpiram (CAPSTAR) y del spinosad (COMFORTIS) administrados por vía oral en tabletas. Ambos pueden ser muy útil par aliviar casos graves de dermatitis aguda debida a las pulgas, para tratar animales que de ordinario no están expuestos a pulgas, pero excepcionalmente lo han estado (p.ej. por contacto con animales ajenos), etc.

Periodo de protección (= poder o efecto residual)

Muchos de los pulguicidas actuales, sobre todo los del tipo «spot-on»(=pipetas) ofrecen de ordinario unos 30 días de protección contra la reinfestación. Otros productos ofrecen una protección más corta; sólo los collares ofrecen una protección más larga. Esto significa que una vez aplicados matan las pulgas sobre la mascota (de ordinario > 95% en 2-4 días), y también a las pulgas que pudiera atrapar la mascota (de otros animales o del entorno) durante los 30 días tras la aplicación. Como la temporada de pulgas dura en la mayoría de los lugares entre 6 y 9 meses, es muy aconsejable volver a tratar a las mascotas cada 30 días o según la indicación de la etiqueta del producto.

Los productos medioambientales para tratar el entorno y que no se aplican sobre las mascotas también tienen su poder residual y en su caso habrá que repetir los tratamientos cada 3, 4 o más semanas, dependiendo de los casos.

Resistencia al agua y al lavado

La eficacia del producto, especialmente el periodo de protección puede verse reducido si la mascota se moja (lluvias, baños) o se limpia con detergentes. Numerosos productos son del todo resistentes al lavado o al mojado, sobre todo los que actúan de modo sistémico, es decir, tras la administración a la mascota penetran en el flujo sanguíneo y actúan contra las pulgas a través de la sangre. De ordinario la etiqueta del producto indica a qué atenerse al respecto. En caso de duda, lo seguro es volver a tratar a la mascota.


Concentrados para tratamientos medioambientales del entorno contra pulgas

Para este propósito hay innumerables productos químicos (piretroides, carbamatos, organofosforados, neonicotinoides, inhibidores del desarrollo, etc.), pero todos tienen una característica común: deben usarse sólo por profesionales debidamente capacitados y autorizados que saben cómo diluir los concentrados, qué equipos emplear, dónde y cómo aplicarlos, etc. No pocos de estos productos concentrados son notablemente tóxicos, a excepción de los inhibidores del desarrollo.

Pero si solicita usted los servicios de un profesional conviene que sepa qué la clave del éxito de todo control ambiental de pulgas es tratar los lugares donde los estadios inmaduros tienden a concentrarse. Estos lugares coinciden ampliamente con los sitios más visitados por las mascotas.

  • Interior. Típicos lugares e tratar en el interior son los lugares donde las mascotas prefieren dormir (cunas, cestos, cajones), sitios oscuros detrás o debajo de los muebles, en baños, sótanos, basamentos, etc. Las alfombras, moquetas, colchones, almohadones, debajo de los cojines en sofás y butacas, etc., son todos lugares  ideales para el desarrollo larvario y deben tratarse cuidadosamente. Suelos plásticos, de piedra, baldosa, cemento o madera son menos favorables para el desarrollo larvario. Pero las rendijas y las grietas entre listones de madera, zócalos, etc. pueden albergar numerosas larvas si están rellenas de polvo y suciedad. Suelos de madera y terrosos (p.ej. en los sótanos, jardín, garaje, galpones, etc.) también pueden contener muchas larvas pulgas.
  • Exterior. Los lugares más importantes a tratar son las casetas o perreras si las hay, (dentro y alrededor), escondrijos bajo la casa, y cualquier lugar oscuro bajo árboles o arbustos. Los vehículos utilizados para transportar mascotas también deben ser tratados.

El nivel de infestación debe ser monitoreado para estimar la necesidad de volver a tratar. Para ello se puede usar una mascota como animal centinela peinándola regularmente con un peine antipulgas para ver cuántas pulgas lleva. También se pueden utilizar rodillos cazapulgas con superficie adhesiva, o un aspirador con un pañuelo blanco insertado en la bolsa del polvo. También se obtienen buenos resultados paseándose por la casa con calcetines blancos largos y contando las pulgas que saltan a los calcetines.

Entre los productos disponibles para el control ambiental se encuentran adulticidas, larvicidas e inhibidores del desarrollo. Casi todos actúan por contacto y están disponibles en forma de sprays, aerosoles, polvos, foggers, etc. Mientras que los adulticidas pueden ofrecer varias semanas de efecto residual, los inhibidores del desarrollo pueden proteger por hasta 7 meses contra la reinfestación. Muchos de estos productos también son eficaces contra otras plagas domésticas como cucarachas, hormigas, moscas, etc.

Un inconveniente general de todos estos productos para el tratamiento del entorno es que su eficacia y efecto residual varía en función de la superficie sobre la que se aplican (metal, madera, textiles, sintético, etc.).Otro problema es que muchos productos no penetran hasta la base de las alfombras y moquetas, que es donde se concentran las larvas.

Y al igual que los productos para uso sobre el hospedador, las pulgas han desarrollado resistencia a varios principios activos, sobre todo contra los organofosforados, carbamatos, piretrinas y piretroides, los más utilizados en el control medioambiental. Este inconveniente es la causa de frecuentes fracasos del control ambiental de pulgas.

De hecho, desde los años 90 del siglo pasado, el éxito de los nuevos pulguicidas modernos ha reducido enormemente el recurso al control medioambiental de pulgas, simplemente porque en muchas situaciones ya no hace falta.


Resistencia de las pulgas a los pulguicidas

La resistencia de la pulga del gato (Ctenocephalides felis) y de otras pulgas a insecticidas clásicos de vieja generación (carbamatos, organoclorados, organofosforados, piretroides, etc.) está bastante extendida en todo el mundo, sea en productos para uso directo sobre las mascotas, sea en productos para el control medioambiental.

Como en otros parásitos, la resistencia a los piretroides puede alcanzar niveles tan altos que puede hacer del todo ineficaz el producto en afectado. La resistencia a productos de otras clases químicas puede permitir un cierto nivel de eficacia, pero notablemente menor que si no hubiera resistencia, y acortará el periodo de protección.

Aún no hay reportes de resistencia de las pulgas a los pulguicidas de última generación (fenilpirazoles, neonicotinoides, inhibidores del desarrollo, metaflumizona, selamectina, spinosad, etc.).

Puede especularse que, como hoy en día hay tantos productos pulguicidas de tantas clases químicas diferentes, esto puede retardar la aparición de resistencia; y si apareciera resistencia a un producto, bastará cambiar a otro de otra clase química diferente de los muchos disponibles.

¡Ojalá sea así! Pero se recomienda cautela, pues las pulgas son en principio capaces de desarrollar resistencia a cualquiera de esos productos. Por ello, también en las mascotas es razonable proceder a la rotación preventiva de pulguicidas; es decir, cambiar a un producto de otra clase química cada 2-3 años, al menos durante un año, antes de volver a usar el producto inicial.


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