Antiparasitarios químicos sintéticos contra garrapatas en perros y gatos

Hoy en día, según su modo de administración a la mascota y su eficacia, hay fundamentalmente dos clases de garrapaticidas con antiparasitarios químicos sintéticos para uso externo y para uso interno:

  • Uso externo:
    • Spot-ons = pipetas (enlace) popularmente mucha gente les denomina vacunas; algunos son muy eficaces, pero también costosos
    • Collares (enlace); hay marcas veteranas, no muy eficaces, y marcas modernas bastante eficaces
    • El resto: champús, jabones, baños, sprays, aerosoles, etc. (enlace); son los productos más económicos, y los menos eficaces
  • Uso interno:
    • Orales sólidos (tabletas, comprimidos, etc.) (enlace) algunos productos son muy eficaces, pero también costosos

No hay apenas inyectables para el control eficaz de garrapatas en perros y gatos. Atención: ningún inyectable con endectocidas (p.ej ivermectina, doramectina, etc.) para el ganado protegerá a perros o gatos contra las garrapatas. Tales productos pueden ser fatales para perros sensibles a la ivermectina.

Correctamente hablando, los garrapaticidas son acaricidas, no insecticidas, pues las garrapatas no son insectos sino ácaros. Pero numerosos compuestos insecticidas son también garrapaticidas y viceversa, aunque no todos.

Eficacia objetiva y eficacia subjetiva

Dermacentor reticulatus (hembra), una garrapata común en mascotas en Europa. Fotografía tomada de www.maulkorbzwang.de

El propietario de una mascota que quiere protegerla contra las garrapatas con un antiparasitario comercial debe ser consciente de que ningún producto procura el 100% de protección contra todas las especies de garrapatas. La mayoría de los buenos productos ofrecen una protección entre el 90 y 98%, según las especies de garrapatas. Los productos menos buenos suelen alcanzar eficacias del 75% al 85%.

Esto significa que si a la mascota se le suben 100 garrapatas, el producto matará en promedio 75, 80, 85, 90 o 98 de las 100 garrapatas. La eficacia de cada producto varía también según las especies y los estadios de desarrollo (larvas, ninfas, adultos). Por lo general es más difícil matar a los adultos que a las ninfas y las larvas. En los estudios clínicos de los productos la eficacia de los productos se suele determinar contra los adultos Y si una producto tiene el 95% de eficacia contra los adultos de la especie X de garrapatas, se supone que será aún más eficaz contra las ninfas y las larvas de dicha especie, aunque uede haber excepciones.

Ahora bien, esto significa, entre otras cosas, que es completamente diferente proteger a la mascota:

  • contra una que otra garrapata ocasional atrapada durante un paseo en una región donde no hay muchas garrapatas (p.ej. España, sur de Argentina y Chile), que
  • contra cientos o miles de garrapatas con las que se puede topar una mascota en regiones tropicales o subtropicales ganaderas con alta incidencia de garrapatas y en la temporada alta de las mismas. Por ejemplo, si la mascota se pasea donde suelen descansar el ganado o animales salvajes afectados de garrapatas: en ese lugar puede haber miles de larvas, ninfas o garrapatas adultas esperando a un hospedador potencial.

Se puede ejemplificar esto en dos casos simplificados:

Caso 1. Si el producto que le puso a su mascota tiene una eficacia objetiva del 95% (-sería un producto excelente-) y la mascota se topa con 1 garrapata hambrienta en su paseo, lo más probable es que la garrapata no sobreviva. Usted concluirá subjetivamente que el producto es 100% eficaz. Pero no sabrá que el perro se topó con una sola garrapata... Probablemente, lo mismo habría ocurrido con un producto con una eficacia mediocre de sólo el 75%.

Caso 2. Si el producto que le puso a la mascota tiene una eficacia objetiva del 95% y la mascota se topa con 500 garrapatas hambrientas (algo bien posible en zonas tropicales y subtropicales en la temporada alta), hay una gran posibilidad de que 25 garrapatas (el 5% de 500) sobrevivan sobre la mascota y que usted las descubra, al menos una buena parte de ellas. Concluirá subjetivamente que el producto tiene una eficacia del 0%, es decir, es basura. Si hubiera usado un producto mediocre con el 80% de eficacia, en vez de 25 habría encontrado hasta 100 garrapatas (el 20% de 500) en la mascota. También concluiría subjetivamente que el producto tiene una eficacia del 0%, es decir, es basura. Pero no sabrá que el perro se topó con 500 garrapatas y que un producto fue capaz de matar a 475, y el otro a 400.

Objetivamente, ambos productos en el caso 1 y 2 fueron eficaces. Subjetivamente, para usted, en el caso 2 fueron del todo ineficaces. Esto se aplica por igual a cualquier tipo de productos: pipetas, collares, tabletas, etc.


Spot-ons o pipetas antiparasitarios contra las garrapatas

El término «spot-on» viene del inglés, del verbo «to spot» (= manchar, salpicar) + «on» (~encima). Está en relación con el término «pour-on», del verbo «to pour» (= verter, echar) + «on». Ambos describen modos de administrar productos de uso externo a los animales, sobre todo al ganado: «spot-on» y «pour-on». Se les llama también «pipetas» porque es como algunos fabricantes «bautizaron» a las ampollitas de uso único en las que se suelen envasar los productos listos para el uso. De hecho «pipeta» es un término usado en química para instrumentos de precisión empleados para la manipulación y dosificación de líquidos.

Los «pour-ons» se vierten a lo largo de la línea dorsal del animal. Los «spot-ons» se aplican en uno o varios puntos (o manchas), en el lomo del ganado o de la mascota. Una vez aplicado el producto, la sustancia activa se distribuye por todo el cuerpo del animal: más o menos, mejor o peor, antes o después (según la sustancia activa, los vehículos o disolventes de la formulación, el pelaje del animal, su comportamiento...). Los spot-on o pipetas contienen formulaciones líquidas de antiparasitarios listas para el uso, es decir, no hay que diluirlas en agua, ni hace falta un equipo para administrarlas: se administran directamente, de la pipeta al animal.

Los spot-ons se comercializan en ampollitas de tamaño diferente según el peso de la mascota. Estas ampollitas han acabado por recibir la denominación popular de «pipetas», en sí impropia, pues las pipetas son instrumentos de laboratorio que sirven para trasladar pequeñas porciones de líquido de un recipiente a otro. Más impropio aún es denominarlas "vacunas", pues se trata de garrapaticidas sintéticos clásicos, no de productos vacunas propiamente dichas.

Aunque ya había algún spot-ons hace unos 30 años (p.ej. con triclorfón, un organofosforado) este modo de administración se impuso en el mercado de las mascotas a partir de mediados de los años 90 del siglo pasado. Hoy en día los spot-ons son la forma de administración de garrapaticidas y pulguicidas más extendida para las mascotas.

Marcas más conocidas de spot-ons (pipetas) contra garrapatas

Las marcas originales de spot-ons garrapaticidas para mascotas más conocidas son las siguientes, si bien no todas están disponibles en todos los países:

  • FRONTLINE (con fipronil) de MERIAL; disponible para perros y gatos en todo el mundo. Introducida a mediados de los años 90 del siglo pasado. Es también muy eficaz contra pulgas. El fipronil es una molécula del grupo de los fenilpirazoles que se usa abundantemente como plaguicida en la agricultura y en el ganado. Hay ya numerosos genéricos.
    • FRONTLINE PLUS es otra marca de MERIAL que contiene fipronil y además metopreno. El metopreno es un inhibidor del desarrollo de los insectos, sin efecto contra las garrapatas, añadido para mejorar la eficacia contra las pulgas.
    • CERTIFECT, que además de fipronil y metopreno contiene también amitraz. El amitraz es un veterano garrapaticida y acaricida genérico descubierto en los años 60 del siglo pasado. Se emplea mucho como plaguicida en la agricultura y en la ganadería. También tiene efecto repelente contra las garrapatas. Como todos los productos con amitraz es sólo para perros, pues el amitraz es tóxico para los gatos.
  • ADVANTIX (con mezcla de permetrina e imidacloprid) de BAYER. El efecto garrapaticida viene de la permetrina. El imidacloprid es un neonicotinoide que sólo tiene efecto pulguicida. Sólo disponible para perros, pues los gatos no toleran la permetrina. La permetrina es uno de los primeros piretroides, un veterano garrapaticida e insecticida genérico descubierto en los años 60 del siglo pasado. Se emplea mucho como plaguicida en la agricultura y en la ganadería. También tiene efecto repelente contra las garrapatas, como todos los piretroides. Hay algunos genéricos del imidacloprid, y muchos de la permetrina.
  • PRAC-TIC (con piriprol) de NOVARTIS, disponible por ahora sólo en algunos países y sólo para perros. Introducida hacia 2007. El piriprol también es un fenilpirazol. No se emplea ni en la agricultura ni en el ganado. No hay genéricos y por su reciente introducción tardarán años en aparecer.
  • REVOLUTION = STRONGHOLD (con selamectina) de PFIZER. La selamectina es una lactona macrocíclica endectocida. Es sobre todo un pulguicida y antihelmíntico, eficaz contra las garrapatas Rhipicephalus sanguineus y Dermacentor variabilis, pero con efecto sólo parcial y de ordinario insuficiente contra el resto de las garrapatas. Se introdujo en casi todo el mundo en los años 1999-2000. No hay aún genéricos por ahora.

Eficacia de los spot-ons (pipetas) contra garrapatas

La gran mayoría de las sustancias activas garrapaticidas de estos productos tienen «efecto de contacto»: la sustancia activa se reparte rápidamente por toda la superficie del cuerpo de la mascota y las garrapatas mueren por contacto externo. La única excepción actual es la selamectina, que tras la administración a la mascota penetra en su flujo sanguíneo y alcanza a las garrapatas a través de la sangre que chupan, es decir, actúa de modo «sistémico».

La mayoría de los spot-ons o pipetas mencionadas o sus genéricos procuran un control bastante bueno de las garrapatas. Si se administran a una mascota ya infectada con garrapatas (uso terapéutico o curativo), logarán eliminar el 90-98% en 1 a 3 días tras la administración, según los productos, la especie de garrapatas, el nivel alto o bajo de la infestación, el tipo de mascota (tamaño, pelaje, etc.). Si se administran para proteger a la mascota y evitar que se infecte (uso profiláctico o preventivo), lograrán impedir ampliamente la infestación durante unas 4 semanas, en porcentajes similares a los mencionados previamente.

Los spot-ons suelen ser bastante resistentes al agua (lluvia, chapuzones, etc.) y al lavado. Aparte de la alta eficacia, son muy fáciles y cómodos de aplicar. Su inconveniente mayor suele ser el elevado costo y el hecho de que las mascotas quedan impregnadas del producto químico, y hay usuarios que no quieren que sus mascotas estén “contaminadas” con plaguicidas.

Seguridad de los spot-ons (pipetas) contra garrapatas

Para los propietarios de las mascotas los spot-ons no presentan de ordinario un problema de seguridad. Pero si los niños pequeños juegan mucho con las mascotas, las agarran, abrazan, etc., es recomendable evitar que lo hagan algunos días tras el tratamiento de la mascota con un spot-on.

En los EE.UU. ha habido problemas serios de intoxicación de mascotas tras el uso de algunos spot-ons, especialmente en gatos y en perros pequeños. Según un informe de la EPA del 2010, la mayoría de los problemas han ocurrido con spot-ons a base de permetrina, fenotrina (=sumitrina) y amitraz, no autorizados para gatos, pero usados indebidamente en ellos, tal vez por despiste o confusión. También ha habido casos en perros, sobre pequeños y por dosis excesivas, p.ej. porque el usuario ha comprado pipetas para mascotas más grandes (salen más baratas...) con la intención de usarlas varias veces, y luego ha aplicado demasiado producto al animal más pequeño. Parece también que los perros pequeños tienen simplemente la piel más sensible que los grandes y pueden reaccionar negativamente al tratamiento.

Otra causa de intoxicaciones e intolerancias parece que debe atribuirse a los vehículos inertes (disolventes) de algunas formulaciones, no investigados lo suficiente y que parecen no ser tan inocuos como ingenuamente se suponía.

Puede interesarle el artículo en este sitio con más información sobre los spot-ons o pipetas (enlace)


Collares impregnados contra las garrapatas

Antes de la aparición de los spot-ons, los collares impregnados eran pulguicidas y garrapaticidas muy populares para las mascotas. La mayoría son de materiales plásticos impregnados con insecticidas, casi siempre sustancias activas más bien antiguas, todas genéricas, pertenecientes a las clases de los piretroides (deltametrina, permetrina, etc.), organofosforados (diazinón, etc.), amidinas (amitraz). A menudo tienen también efecto pulguicida (salvo el amitraz).

Todas estas sustancias activas actúan por contacto con la garrapata. Los collares funcionan porque la sustancia activa garrapaticida con la que están impregnados se libera lentamente y se va extendiendo por el cuerpo de la mascota.

Los collares son fáciles y cómodos de aplicar y de ordinario más económicos que las pipetas. Un inconveniente de algunos collares puede ser su olor desagradable.

Eficacia de los collares contra garrapatas

Algunos collares impregnados procuran una buena protección durante 6-12 semanas, notablemente más que los spot-ons. No obstante esto depende tanto del collar en sí (p.ej. la sustancia activa), como de la situación concreta: nivel de infestación, temporada del año, especies de garrapatas dominantes, etc. Por lo general, el nivel de control de los buenos collares suele ser entre el 80-90%, inferior al 90-95% que suelen procurar los mejores spot-ons. Pero esta protección puede durar unas semanas más que la de los spot-ons, tal vez hasta 12 semanas, aunque la eficacia irá bajando a medida que pasa el tiempo: en vez del 80-90% como al inicio, tal vez sea sólo del 60-75% hacia el final. Pero esto puede ser suficiente si ya pasó lo peor de la temporada de garrapatas.

Por su largo período de protección los collares son adecuados para proteger a las mascotas contra infestaciones (uso profiláctico o preventivo), sobre todo durante largos periodos; y no tienen mucho sentido usarlas para eliminar las garrapatas que ya ha atrapado el animal (uso terapéutico o curativo), entre otras razones porque actúan más lentamente que los spot-ons.

La resistencia al agua (lluvia, chapuzones) y al lavado depende de cada marca de collar y su composición. El agua no eliminará la sustancia activa que quede en el collar mismo, pero puede eliminar en mayor o menor medida la que se había extendido por el pelaje de la mascota, que es la que realmente la protege contra las garrapatas. En este caso tardará un tiempo hasta que el pelaje vuelva a impregnarse de sustancia activa.

Seguridad de los collares contra garrapatas

Desde el punto de vista de la seguridad, los collares son comparables a los spot-ons, salvo que algunas de las sustancias activas antiguas utilizadas en los collares son más tóxicas que las de los spot-ons (p.ej. los organofosforados). Pero los errores de aplicación descritos para los spot-ons (sobre todo usar el tamaño de pipeta incorrecto para el peso de la mascota) no deberían ocurrir con los collares.

Puede interesarle el artículo en este sitio con más información sobre los collares (enlace).


Productos orales (tabletas, masticables, etc.) contra las garrapatas

Estos productos tienen en común que son todos sistémicos, es decir, alcanzan a las garrapatas a través de la sangre de la mascota. No les afecta para nada que la mascota se moje, o se la lave, o esté mucho al sol. Y alcanzan a las garrapatas en cualquier lugar del cuerpo, por recóndito que sea, algo que no ocurre con los demás productos no sistémicos que tienen efecto sólo de contacto. Son la clase más moderna de garrapaticidas para mascotas introducida a partir de 2014.

Las marcas originales de garrapaticidas orales más conocidas son:

  • BRAVECTO (con fluralaner) de MSD SALUD ANIMAL. El fluralaner es una isoxazolina, una nueva clase química de insecticidas y garrapaticidas. Está disponible en tabletas para perros y ofrece hasta 3 meses de protección contra pulgas y garrapatas tras un sólo tratamiento. Por ahora no se usa en la agricultura, sólo en perros. No hay genéricos.
    • Hay una nueva versión del BRAVECTO como spot-on (pipeta) en algunos países.
  • NEXGARD (con afoxolaner) de MERIAL. El fluralaner es otra isoxazolina, una nueva clase química de insecticidas y garrapaticidas. Está disponible en tabletas para perros que ofrecen 1 mes de protección contra pulgas y garrapatas. Por ahora no se usa en la agricultura, sólo en perros. No hay genéricos.
  • SIMPARICA (con sarolaner) de ZOETIS. El sarolaner es otra isoxazolina, una nueva clase química de insecticidas y garrapaticidas. Está disponible en tabletas para perros que ofrecen 1 mes de protección contra pulgas, garrapatas y algunos ácaros de la sarna. Por ahora no se usa en la agricultura, sólo en perros. No hay genéricos.

Eficacia de las tabletas contra garrapatas

Estos nuevos productos orales contra las garrapatas son altamente eficaces (90-98%, según la especie de garrapatas), tanto contra las especies de garrapatas de los perros más comunes, como contra las pulgas. Son tan eficaces o más que las pipetas clásicas. El BRAVECTO ofrece una alta protección durante 3 meses, algo hasta ahora único para un producto sistémico. Ahora bien, para actuar, las garrapatas deben picar a las mascotas y chupar sangre. Esto significa que el efecto es algo más lento que el de algunas pipetas, y que puede haber casos en que las garrapatas puedan transmitir enfermedades antes de morir.

Seguridad de las tabletas contra garrapatas

Desde el punto de vista de la seguridad, por administrarse por vía oral, estos productos no dejan residuos químicos al exterior de la mascota, lo que puede ser deseable para algunos usuarios que no les gusta que sus mascotas estén «contaminadas» con sustancias químicas, sobre todo si los niños juegan mucho con ellas.

Puede interesarle el artículo en este sitio con más información sobre formulaciones orales sólidas (enlace).


Champús, jabones, baños, sprays, etc. contra las garrapatas

La característica general de estos productos es que la duración de la protección contra la infestación por garrapatas es notablemente menor que la de las pipetas, tabletas o collares. Según el producto no ha de esperarse más de 2-4 días, a veces menos aún. Esto puede ser suficiente si sólo se pretende limpiar (es decir curar) a la mascota de garrapatas que ya ha atrapado, o protegerla para una salida al campo ocasional.

Muchos de estos productos contienen sustancias activas sintéticas ya veteranas, de las clases de los piretroides (cipermetrina, deltametrina, permetrina, etc.), carbamatos (carbaril, propoxur, etc.), organofosforados (clorfenvinfos, clorpirifos, cumafós, diazinón, diclorvos, triclorfón, etc.) y amidinas (amitraz) o bien sustancias activas de origen natural como las piretrinas, el d-limoneno, el linalool, etc. o aceites esenciales vegetales. Como los spot-ons y los collares, casi siempre tienen también efecto contra las pulgas y otros parásitos.

Unos están listos para el uso (champús, jabones, lociones), otros hay que diluirlos en agua antes del empleo (concentrados para baños).

La eficacia de estos productos suele ser notablemente menor (<80%) que la de los spot-ons, tabletas o collares, según el producto, aunque algunos pueden también alcanzar >90%. Si la mascota se moja (lluvia, chapuzón, baño) después del tratamiento, algunos productos puede perder casi toda su eficacia. Otro inconveniente es que pueden dar bastante trabajo aplicarlos, y no siempre es fácil bañar un gato...

Desde el punto de vista de la seguridad, hay que tener especial cuidado con los productos concentrados que deben diluirse antes del uso. Una dilución incorrecta puede ocasionar sobredosis tóxicas para la mascota, o subdosificación e ineficacia contra las garrapatas. Atención con los productos que contienen piretroides o amitraz: la mayoría son ¡tóxicos para los gatos!

Puede interesarle el artículo en este sitio con más información sobre los champús, jabones, etc. (enlace)


Clases químicas de los garrapaticidas para perros y gatos

Los garrapaticidas comerciales contienen una o más sustancias activas que pertenecen a una clase química determinada. A continuación se enumeran las principales clases químicas y sustancias activas de garrapaticidas disponibles hoy en día para uso sobre mascotas. Los enlaces remiten a artículos en este sitio con información adicional sobre las clases químicas individuales.

ORGANOFOSFORADOS (enlace): Garrapaticidas e insecticidas de amplio espectro, no sistémicos, eficaces también contra muchos otros parásitos externos (piojos, pulgas, moscas, mosquitos, etc.). Se emplean en collares, champús, jabones, spot-on, baños, etc. Principales organofosforados garrapaticidas son: clorpirifós, clorfenvinfos, cumafós, diazinón, diclorvos, etión, triclorfón. Son los más antiguos de los pulguicidas actualmente disponibles, descubiertos en los años 50-60 del siglo pasado. Todos son genéricos, es decir su patente ha expirado. Los gatos no toleran algunos organofosforados (p.ej. el diazinón).

AMIDINAS - Amitraz (enlace). Garrapaticidas de amplio espectro, eficaces también contra piojos y ácaros, pero no contra moscas y mosquitos. Se emplean sobre todo en baños, pipetas (spot-on), y collares. Sólo para perros: el amitraz es tóxico para los gatos. Todos son genéricos.

PIRETROIDES (enlace). Garrapaticidas e insecticidas de amplio espectro, no sistémicos, eficaces también contra muchos otros parásitos externos (piojos, pulgas, moscas, mosquitos, etc.). Se emplean en collares, champús, jabones, spot-ons, baños, etc. Principales piretroides garrapaticidas son: cipermetrina, deltametrina, permetrina. Se introdujeron en los años 60-70 del siglo pasado. Todos son genéricos, es decir su patente ha expirado. Atención, la permetrina y otros piretroides son tóxicos para gatos.

ENDECTOCIDAS (enlace) o lactonas macrocíclicas: insecticidas, acaricidas y antihelmínticos de amplio espectro. Se emplean sobre todo en pipetas. El único endectocida empleado en mascotas contra las garrapatas es la selamectina, si bien con eficacia sólo mediocre. Los demás endectocidas (ivermectina, abamectina, moxidectina, milbemicina oxima, etc.) no son de ordinario eficaces contra las garrapatas de perros y gatos a las dosis terapéuticas. Habría que aumentar mucho la dosis, pero resultarían tóxicos para las mascotas. Se introdujeron en los años 80-90 del siglo pasado. Todos son genéricos, es decir su patente ha expirado.

FENILPIRAZOLES (enlace). Garrapaticidas e insecticidas de amplio espectro, no sistémicos. Se emplean sobre todo en pipetas (spot-on) y sprays. Principales fenilpirazoles garrapaticidas son: fipronil y piriprol. (éste por ahora sólo para perros). Son también muy eficaces contra las pulgas. Se introdujeron entre 1990-2005. El fipronil es ya genérico. La patente del piriprol aún está vigente.

ISOXAZOLINAS (enlace). Adulticidas pulguicidas y garrapaticidas sistémicos. Son por ahora los insecticidas más modernos, introducidos tras el 2010, disponibles en forma de tabletas, sólo para perros. Principales isoxazolinas: afoxolaner, fluralaner, sarolaner. No hay genéricos de estos compuestos y tardarán años en llegar, pues todos se han introducido en los últimos años.

Puede ser útil saber que casi todas las sustancias activas garrapaticidas para uso en mascotas se consideran como plaguicidas y casi todas se emplean también en la agricultura y la ganadería, algunas también en la higiene pública como biocidas. Excepciones por ahora son la selamectina que no se usa en la agricultura ni en la ganadería, ni se clasifica como plaguicida sino como medicamento veterinario; el piriprol, que es un plaguicida, pero sólo se usa en mascotas por ahora; y las isoxazolinas.


Resistencia de las garrapatas de perros y gatos a los garrapaticidas

Hay sólo unos pocos reportes de cierta resistencia de Rhipicephalus sanguineus (se da en todo el mundo) al amitraz, al cumafós y a la permetrina; y de Amblyomma cajennense (se da sólo en América) a la deltametrina. No hay ningún reporte de resistencia a los garrapaticidas de nueva generación (afoxolaner, fipronil, fluralaner, piriprol, sarolaner, etc.), ni de éstas especies de garrapatas, ni de otras importantes para las mascotas.

Se puede afirmar pues sin miedo a equivocarse, que no hay un problema de resistencia a los antiparasitarios con las garrapatas que de ordinario atacan a perros y gatos en España y América Latina. Por ello, si un producto no da el resultado esperado será porque se usó inadecuadamente (administración incorrecta, o producto no indicado para el problema concreto), o porque se trata de un producto de mala calidad, no porque haya un problema de resistencia.

Si desea saber más sobre la resistencia de las garrapatas a los antiparasitarios garrapaticidas pulse aquí.


  • Pulse aquí para ver el artículo sobre el control natural de garrapatas
  • Pulse aquí para visitar el artículo sobre la biología de las garrapatas en este sitio. Saber cómo viven las garrapatas (dónde se las encuentra, cómo se comportan y reproducen, cómo dañan a las mascotas, etc.), es decir, conocer su biología le ayudará a seleccionar las medidas de control y prevención más adecuadas para su caso concreto entre las muchas posibles.

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