Los inyectables constituyen uno de los modos de administración de antiparasitarios más frecuentes en la ganadería, mucho menos en las mascotas. De ordinario están listos para el uso, es decir no necesitan diluirse o disolverse antes de la administración.

Los antihelmínticos inyectables para bovinos, ovinos y porcinos incluyen la mayoría de los endectocidas (ivermectina, doramectina, moxidectina, etc.) así como otros varios compuestos, notablemente el closantel, el levamisol, el nitroxinil, la rafoxanida, el ricobendazol, etc. Según el producto, la inyección puede ser intramuscular o subcutánea. Se emplean sobre todo contra gusanos nematodos (gastrointestinales, pulmonares, renales, etc.), en parte también contra fasciolas y tenias.

Jeringas dosificadoras para inyectables veterinarios. Fotografía tomada de www.alibaba.comLa mayoría de los antiparasitarios ectoparasiticidas inyectables contienen endectocidas. Para el control de parásitos externos en el ganado bovino, ovino y porcino se usan inyectables sobre todo contra ácaros de la sarna, piojos, melófagos, hipodermas, tórsalo, gusanos barrenadores, y otras miasis (salvo Wohlfahrtia en ovinos). En el pasado se emplearon algunos inyectables a base de organofosforados en bovinos,sobre todo para el control de la hipodermosis. Hoy en día han sido substituidos casi completamente por los endectocidas, más eficaces y seguros.

Una vez inyectada, la sustancia activa se distribuye rápidamente por todo el cuerpo a través de la sangre. Esto es especialmente importante para parásitos internos cuyos órganos predilectos están fuera del tracto gastrointestinal (vías respiratorias, piel, flujo sanguíneo, etc.).

En comparación con la ganadería, hay muy pocos antiparasitarios inyectables específicos para perros y gatos. Para las mascotas se emplean mucho más productos orales, sólidos o líquidos, o spot-ons, champús, aerosoles, etc. No obstante algunos inyectable para el ganado también están indicados para mascotas (más para perros que para gatos).


Uso, ventajas y desventajas de los inyectables para el ganado

Para administrar las inyecciones al ganado hay numerosas jeringas dosificadoras más o menos sofisticadas. Han de tomarse la mismas precauciones que con las suspensiones y las soluciones orales y que con los pour-ons en lo que se refiere a la calibración y funcionamiento correctos de la jeringa dosificadora, así como en lo referente a la estimación correcta del peso de los animales para asegurar que cada animal reciba la dosis que corresponde a su peso (para consultar estas precauciones pulse aquí).

Una de las ventajas de los parasiticidas inyectables es que son fáciles de aplicar y de dosificar, y los errores involuntarios de aplicación se pueden evitar ampliamente. El riesgo de contaminación de los trabajadores o del medio ambiente es mínimo. No exigen ninguna inversión en equipo, y se pueden administrar en cualquier lugar.

Otra ventaja de un inyectable es que su eficacia es independiente de las condiciones climáticas (lluvia, sol, etc.) y de otros factores externos que a veces influyen en la eficacia de los productos de aplicación tópica como los pour-ons (p.ej. la suciedad, o la pérdida de producto por abrasión de la patas con la hierba alta, etc.). Además, como actúa a través de la sangre, alcanza al parásito en cualquier lugar del cuerpo del hospedador, por recóndito que sea. Otra ventaja de los inyectables en ovinos es que no suelen dejar residuos en la lana.

En la gran mayoría de los antihelmínticos inyectables, la sustancia activa está disuelta en el vehículo líquido y, al contrario de las suspensiones orales, no es necesario agitarlos antes del uso.

Una vez aplicado el producto inyectable no hay riesgo que el animal expulse parte o toda la dosis por vómito, tos, etc., como puede ocurrir con las suspensiones o soluciones orales. Tampoco se corre el riesgo de que el producto falle por el reflejo de la gotera esofágica (ver artículo sobre las suspensiones orales enlace). Todo esto elimina ciertas fuentes potenciales de errores de aplicación.

Puede haber reacciones locales del animal en el lugar de la inyección (inflamación, enrojecimiento, dolor, etc.) , pero de ordinario tienen pocas o ninguna consecuencia. Un posible riesgo de los inyectables es la posible transmisión de enfermedades contagiosas (virus, bacterias, hemoparásitos, etc.) si la jeringa no se desinfecta convenientemente tras cada aplicación.

En algunos productos inyectables la sustancia activa no se absorbe completamente del lugar de la inyección a la sangre, o lo hace muy lentamente y puede inclouso cristalizar y producir inflamaciones locales. Además esto puede dar lugar a residuos excesivos en el lugar de la inyección y, en este caso, en numerosos países se exige la eliminación de los tejidos adyacentes al sitio de la inyección tras el sacrificio en matadero. Este tipo de complicaciones se mencionan de ordinario en la etiqueta del producto, a veces indirectamente cuando se recomienda no administrar más de un cierto volumen en cada punto de inyección.

Un inconveniente de los inyectables a base de endectocidas (ivermectina, doramectina, moxidectina, etc.) es que, exceptuando la eprinomectina, su uso no está autorizado en ganado lechero en producción para el consumo humano, pues dejan residuos en la leche. Otro inconveniente es que, a las dosis administradas, de ordinario no controlan suficientemente garrapatas de varios huéspedes ni moscas picadoras o chupadoras: ni las moscas adultas, ni sus larvas en el estiércol o en las boñigas. Ahora bien, en caso de infestaciones leves puede bastar para reducir las poblaciones por debajo del umbral de daño económico.

En el pasado se emplearon algunos inyectables a base de organofosforados en bovinos,sobre todo para el control de la hipodermosis. Hoy en día han sido substituidos casi completamente por los endectocidas, más eficaces y seguros.

Para caballos se evitan los inyectables de endectocidas como la ivermectina. La razón es que, cuando se introdujo la ivermectina en  hace unos 30 años, se vió que los caballos desarrollan infecciones de clostridios (por contaminación de las agujas) en el lugar de la inyección mucho más fácilmente que el ganado, así como otras complicaciones indeseadas. Por ello se desarrollaron las pastas orales que no tienen ese inconveniente.


Marcas comerciales de antiparasitarios inyectables para el ganado

Puede consultar en este sitio la sección sobre marcas comerciales de antiparasitarios inyectables para el ganado (algunas también para mascotas) con cientos de fichas técnicas:

  • Endectocidas: IVERMECTINA 1% (enlace) : innumerables...
  • Endectocidas: IVERMECTINA 1,1 - 3% LA (enlace)
  • Endectocidas: IVERMECTINA >3% (enlace)
  • Endectocidas: OTROS (enlace)
  • LEVAMISOL ≤12% (enlace)
  • LEVAMISOL >12% (enlace)
  • Benzimidazoles: (enlace)
  • CLOSANTEL (enlace)
  • Otras clases químicas (enlace) (p.ej. nitroxinil, rafoxanida)
  • Mezclas: IVERMECTINA + CLORSULÓN (enlace)
  • Mezclas: IVERMECTINA + anabolizante (enlace)
  • Mezclas: otras (enlace)

Marcas comerciales de desperasitantes inyectables específicos para perros y gatos

Puede consultar en este sitio la sección sobre marcas comerciales de antiparasitarios inyectables específicos para perros y/o gatos (enlace).

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