Óxido de cobre

Particulas de óxido de cobre. Imagen tomada de www.journeytocasimir.blogspot.ch

El beneficio de la administración de cobre a bovinos y ovinos ya se conocía antes de la introducción de los primeros antihelmínticos sintéticos en los años 50 del siglo XX, sobre todo en casos de deficiencias nutritivas. También se conocía algo de su efecto contra los gusanos nematodos gastrointestinales.

Últimamente se ha redescubierto este potencial, sobre todo con el agravamiento del problema de la resistencia de los gusanos gastrointestinales a los antihelmínticos en ovinos. Estudios de campo han mostrado que la administración de cobre al ganado (en forma de virutas o agujas de óxido de cobre, en cápsulas de gelatina, en forma de bolos, etc.) puede disminuir sustancialmente la población de helmintos estomacales.

Al parecer, las virutas de óxido de cobre se disuelven poco a poco en el rumen durante unos 3 meses tras la administración. Durante ese periodo pequeñas partículas pasan al cuajar y quedan en los pliegues de la mucosa donde liberan iones de cobre hasta disolverse del todo. Este cobre es letal para los gusanos del género Haemonchus y se han logrado niveles de eficacia superiores al 90%. También es medianamente eficaz contra gusanos del género Ostertagia. Ahora bien, el efecto es nulo contra gusanos alojados en el intestino, es decir, después del estómago.

Sulfato de cobre

En cualquier caso, el uso del cobre podría suponer una ayuda donde la resistencia de Haemonchus está más extendida.

Puede administrarse a ovinos y caprinos en forma de bolos o en cápsulas (no más de 2 gramos). Como no se sabe aún mucho de su toxicidad no debe administrarse más de una vez al año por animal. Y no debe usarse donde se sabe que hay exceso de cobre en el medio ambiente (pastos, agua, etc.).

Puede serle útil consultar el artículo en este sitio sobre los nematodos gastrointestinales resistentes a los antihelminticos (enlace).


Sulfato de cobre

Hay algunos reportes de eficacia del sulfato de cobre contra Haemonchus contortus y Trichostrongylus axei, ambos parásitos del cuajar (abomaso). Se recomienda una solución del 1% en agua a la dosis de 50 ml por cordero, 100 ml por oveja adulta y, según el peso, de 30 a 100 ml por ternero. Puede administrarse con un tubo flexible y un embudo, por la mañana antes de comer y seguido de aceite de ricino media hora después. No debe darse de comer a los animales antes de dos horas tras el tratamiento. Advertencia: el sulfato de cobre puede ser rapidamente tóxico, sobre todo para ovinos y caprinos (notablemente más que el óxido de cobre).

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